Aprender a estudiar, la clave para avanzar en la escuela
La adquisición de hábitos de aprendizaje es el camino para evitar frustraciones y pérdidas de tiempo, a la vez que estimula y afirma el conocimiento
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Los métodos de aprendizaje y estudio en el nivel del alumno secundario son, sin dudas, un tema de indispensable vigencia y denso contenido. Los caminos metódicos resultan diversos con relación a los objetivos que se persiguen, las etapas del conocimiento y las situaciones que se abordan en el aula. Es así como, en relación con la guía que establece el docente y las actitudes y conductas de los estudiantes, se determinan los planteos ordenadores, independientemente de las razones epistemológicas que diferencian los métodos propios de la matemática, las ciencias físico-naturales o las ciencias sociales, como también de otros distingos debidos a la variedad de medios y recursos de los que dispone la escuela y que inciden en la organización de las clases. Es por todo ello que cualquier enunciado sobre esta cuestión de aprender a estudiar no debe asumirse mecánicamente, sino con la flexibilidad necesaria.
Básicamente, los métodos tienen que adecuarse a la condición de los temas de estudio sin omitir el indispensable ajuste a los alumnos y sus dificultades más notorias, como la falta de concentración o de motivación para el estudio, que ponen de relieve la necesidad de que los profesores apelen a estímulos o incentivos variados y que se considere una respuesta institucional apropiada la creación de un taller de técnicas de estudio en el establecimiento escolar, como ya ocurre en algunas instituciones educativas del país y como planifica hacerlo el Ministerio de Educación de esta ciudad para las escuelas del distrito.
Esa incorporación generalizada –que en algunos colegios privados de la Capital ya se conoce como "Metodología del estudio"– reduciría seguramente el número de chicos repetidores que lamentablemente terminan abandonando la escuela.
Hay una pregunta muy simple en el punto de partida de esta cuestión: ¿cómo estudiar? La responden normalmente los docentes para orientar a los alumnos; también, los autores de textos al desarrollar los contenidos de los libros. No obstante, hay chicos que necesitan algo más para no fracasar, porque carecen de hábitos de aprendizaje o porque no encuentran apoyo en su casa o bien porque esperan que todo se les dé resuelto.
Hay que recordar que aprender es una adquisición del conocimientos que demanda esfuerzo para lograrlo, estabilizarlo e integrarlo, a través de ejercicios, de resúmenes o de lecturas adicionales. Sólo así se perfecciona la experiencia inicial de aprendizaje.
Desde luego, cuentan mucho la aspiración del alumno, su voluntad de avanzar y de superar dificultades y su interés en un determinado tema, entre otras variables. Cuando esto ocurre, más de la mitad del camino se ha resuelto. Por otra parte, es oportuno señalar que el clima grupal de un determinado curso gravita en pro o en contra del propósito de estudiar o de no hacerlo, problema de naturaleza disciplinaria que requiere ser superado.
El problema tratado posee dos perspectivas principales: una es la del docente que debe seleccionar temas y métodos de trabajo, proponer los pasos de estudio, movilizar el interés, buscar la participación de los chicos y colocar el conocimiento al nivel de la comprensión y de la acción. La restante corresponde al alumno, el otro gran protagonista, que debe abrirse al proceso del aprendizaje, concentrarse en esa actividad, preguntar lo que no entiende o le resulta problemático, registrar lo significativo para luego reconstruir el camino y sus logros.
En suma, los métodos son planos que organizan el aprendizaje. Esos planos los recorren juntos docentes y alumnos. La proyección de todo ese esfuerzo es que los alumnos accedan con éxito a la meta final del conocimiento, superando las trabas que, de no ser atendidas, terminan convirtiéndose en fracasos.
Aprender a estudiar es clave en el proceso de adquisición del conocimiento. Y nadie nace sabiendo cómo hacerlo. Es un esfuerzo en el que debemos comprometernos todos.





