Bolsas de nicotina: otro peligro
3 minutos de lectura'

Durante los últimos años, la industria tabacalera ha invadido los mercados con una amplia gama de productos cuyo objetivo principal es atraer a nuevos consumidores, en particular a chicos y adolescentes. Entre estos se destacan los cigarrillos electrónicos, productos de tabaco calentado y, más recientemente, las bolsitas de nicotina.
Este novedoso producto se presenta en pequeños sobres orales sin tabaco, compuestos de nicotina, saborizantes y otros aditivos, que se colocan entre la encía y el labio superior para una rápida absorción, liberando nicotina durante 30 a 45 minutos. Aunque comercializadas como alternativas menos nocivas, expertos alertan sobre su alto potencial adictivo y riesgos tóxicos.
Su diseño con forma de pequeña almohadilla se asemeja a un chicle o a una bolsita de té o de cualquier otra infusión, por lo que no parece dañino. Sin embargo, son adictivas y tóxicas para las personas. Pueden producir aumento de la frecuencia cardiaca o hiperglucemia, posibilidad de arritmias, así como lesiones en la cavidad bucal como sequedad, ampollas, gingivitis o destrucción ósea.
Los fabricantes a menudo promueven las bolsitas de nicotina como alternativas más seguras a los productos de tabaco tradicionales, utilizando términos como “sin tabaco” o “sin hojas de tabaco” para dar a entender que plantean menos riesgos para la salud. Esta comercialización puede engañar a los adolescentes y usuarios novatos sobre la seguridad de estos productos.
Algunos especialistas señalan que estas bolistas contienen productos cancerígenos, que por la forma de consumirlas, puede producir cáncer en la boca, la lengua o la laringe. Sobre el particular, un estudio publicado en The New England Journal of Medicine señaló que los productos de tabaco sin combustión, como las bolsitas de nicotina, constituyen una de las principales causas de cáncer oral y mortalidad asociada en todo el mundo.
El Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires ha alertado a la población y equipos sanitarios respecto del crecimiento de la circulación, promoción y consumo de bolsas de nicotina que se empezaron a comercializar durante el año 2025 y han sido promocionadas con el lema “Sin humo ni vapor, cuando quieras, donde quieras”, junto con la advertencia: “Este producto no es libre de riesgos y contiene nicotina, que es adictiva. Venta exclusiva para adultos”.
Si bien en nuestro país no existe hasta ahora una normativa específica que las regule, ni habilitaciones o autorizaciones sanitarias vigentes para su comercialización, desde las organizaciones que trabajan por la reducción de los daños asociados al consumo de productos de tabaco y nicotina sostienen que el producto queda alcanzado por la ley 26.687, la norma nacional antitabaco que regula la publicidad, promoción y consumo de productos de tabaco para proteger la salud pública.
La industria del tabaco está buscando -y encontrando- nuevos formatos para crear adictos a la nicotina. El discurso engañoso orientado a presentar productos con nicotina como supuestamente menos nocivos, pero sin evidencia suficiente de seguridad, busca dificultar el abandono del tabaquismo y captar nuevas generaciones de consumidores.




