
Folklore como materia escolar
Es de esperar que, de aprobarse el proyecto para integrar la disciplina a la currícula, no sea dictada de manera parcial o sectaria
1 minuto de lectura'
Una propuesta hecha por la Academia Nacional de Folklore contempla llevar esta disciplina como materia de estudio a las escuelas argentinas, en tanto forma de "reafirmar la identidad nacional y local", ya que las danzas argentinas tradicionales que se aprenden allí no son suficientes para lograr ese objetivo.
La ocasión elegida para presentar esta propuesta será a fines de agosto, después de las conclusiones del segundo congreso nacional de folklore, según aclaró la diputada nacional por la provincia de San Juan y del Frente para la Victoria Margarita Ferrá de Bartol.
La propuesta, que fue analizada por casi medio centenar de expertos, educadores y funcionarios de distintas provincias en un encuentro realizado el mes pasado en San Juan, recoge antecedentes de lo que ocurre en provincias como la ya mencionada y en Santiago del Estero. En ambas, una ley dispone la enseñanza de folklore, con resultados diversos: en San Juan no se cumple de manera uniforme, pero sí en Santiago del Estero. En la provincia de Buenos Aires, desde 1983, se creó un cargo en la escuela primaria de profesor de folklore y danza, y hoy hay mil profesores en escuelas bonaerenses.
Según las características y tradiciones de cada provincia, se adaptarían las currículas escolares con distintos bloques temáticos: actividades productivas, alimentación, artesanías y manufacturas; costumbres, juegos tradicionales; contexto histórico paisajístico; danzas; fiestas y celebraciones, creencias, mitos, leyendas y rituales; formas de organización social, indumentaria y vocabulario, entre otros.
Es necesario prestar atención a la fundamentación acercada por los especialistas consultados para apoyar el proyecto de ley. Estos muestran su preocupación por la "homogeneización cultural", dicen, a la que se ven sometidos nuestros chicos y adolescentes, provocada por la globalización, y que estaría influyendo en exceso, por lo cual la enseñanza del folklore en la escuela sería una forma de reafirmar las identidades nacional y local. Además, significaría una salida laboral para muchos profesores de la materia que en los últimos años se forman en distintos institutos y universidades.
Esta preocupación por difundir el folklore parece haber aumentado en los últimos tiempos: el mes pasado, la diputada nacional por el Frente para la Victoria de Misiones Julia Argentina Perié presentó un proyecto para crear el Instituto Nacional de Folklore, basado en la necesidad de documentar, difundir y estimular las diferentes expresiones artísticas del acervo folklórico, como parte fundamental del patrimonio nacional. ?De aprobarse el proyecto, el nuevo instituto funcionaría como un ente autárquico ?en el ámbito de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Aunque es evidente que la difusión de conocimientos sobre el patrimonio cultural nacional será siempre un aporte importante para la educación de los jóvenes argentinos y, por carácter transitivo, del resto de la sociedad, queda la inquietud de que, de aprobarse el proyecto presentado, esta futura materia sea dictada con una visión parcial y hasta sectaria, como ya ha ocurrido con distintos hechos y personajes de la historia nacional.
No está de más recordar que la identidad argentina se ha ido construyendo desde siempre sobre la base de los aportes de las distintas culturas que fueron integrando a la sociedad argentina, el famoso "crisol de razas" al que nunca deberíamos renunciar, y que, justamente en este siglo XXI, sigue renovándose y enriqueciéndose continuamente.




