La suba de las expensas sigue aguardando soluciones
La descentralización de la discusión salarial y la disminución de la carga impositiva podrían aliviar el peso que hoy soportan copropietarios e inquilinos
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El costo de las expensas de los edificios continúa creciendo por encima del índice general de precios al consumidor y asfixiando a propietarios e inquilinos. A tal punto que, de acuerdo con estimaciones privadas, tanto en la Capital Federal como en la provincia de Buenos Aires, el 19% de las unidades funcionales posee alguna deuda en ese rubro, al tiempo que podría elevarse a cerca del 25% en el presente mes de marzo.
Según el relevamiento que realiza Consorcio Abierto entre unos 13.000 consorcios que emplean su plataforma, el incremento interanual de las expensas hacia febrero último fue del 38,4% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, cuando en el mismo período la inflación ascendió al 33,1%. En la provincia de Buenos Aires, el aumento interanual de las expensas fue incluso mayor: alcanzó el 45,8%. En Córdoba, fue del 37,8%, y en Santa Fe, del 41,7%.
El crecimiento por encima del nivel general de precios puede explicarse por el impacto de las tarifas de servicios comunes, como la electricidad, el gas y el agua, que se han incrementado a valores mayores debido a la política de quita de subsidios que ha adoptado el gobierno nacional.
Hay que tener presente, sin embargo, que el rubro que más influye en el gasto total mensual está representado por los sueldos y los aportes a los encargados de edificios, que constituye en promedio el 33% y trepa al 35% en edificios pequeños. Mantenimiento y abonos se llevan el 28%, con un peso mayor en grandes torres con seguridad y amenities. Los servicios públicos representan entre el 13% y el 15%; los gastos administrativos, bancarios e impositivos alcanzan alrededor del 14%, y los gastos de mantenimiento extraordinarios y obras se ubican entre el 6% y el 11%.
El rubro que más influye en el gasto total mensual está representado por los sueldos y los aportes a los encargados de edificios, que constituye en promedio el 33% y trepa al 35% en edificios pequeños
Lo cierto es que los salarios de los trabajadores representados por el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (Suterh) han experimentado incrementos que se ubican por encima de las posibilidades de muchos consorcistas y de quienes alquilan una vivienda.
Hay en esta cuestión un dato que, en distintas ocasiones, hemos subrayado desde esta columna editorial: la inexistencia en la negociación colectiva de una representación genuina de los copropietarios e inquilinos que abonan las expensas. Las variaciones salariales son decididas el Suterh y tres entidades que representan a los administradores de los consorcios. Quienes efectivamente pagan los sueldos del personal de los edificios brillan por su ausencia en esa discusión clave.
Como también lo hemos señalado, ni siquiera podría afirmarse que este escenario beneficie tan claramente a los encargados de edificios, por cuanto, tarde o temprano, en no pocos consorcios esos sueldos se convierten en impagables, conduciendo a estos a desprenderse del personal y a buscar otras alternativas para llevar a cabo sus tareas a un costo menor.
La solución tan esperada pasa por una descentralización de la negociación colectiva, de manera que la discusión salarial y las condiciones de trabajo de los encargados de edificios queden a cargo de cada consorcio de copropietarios y de sus respectivos empleados.
Del mismo modo, cabe insistir en que las autoridades de cada provincia ayudan a disminuir el peso de las expensas a través de la reducción del componente impositivo de tarifas de servicios públicos en edificios destinados a vivienda, así como de las siempre injustas tasas municipales y de los cargos por alumbrado, barrido y limpieza.






