
Los accidentes de tránsito y el alcohol
Es preciso adoptar medidas similares a las de Brasil para evitar que los jóvenes protagonicen más de la mitad de los accidentes
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En todo el mundo el alcohol es una de las principales causas de accidentes de tránsito, y la Argentina no es ajena a esta preocupante verdad. Los expertos en salud y en seguridad vial señalan que la relación entre jóvenes, alcohol y accidentes de tránsito es directa, a punto tal que éstos son su primera causa de muerte, según lo señalan las estadísticas del Ministerio de Salud.
De acuerdo con el último relevamiento de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), dos chicos de hasta 24 años mueren por día en un choque en el cual el alcohol tuvo algo que ver.
El año pasado hubo 7552 muertes por accidentes fatales de tránsito en el país, y en un tercio de ellos el alcohol fue protagonista. De esa proporción, el 30 por ciento involucró a jóvenes: fueron 755 víctimas, a un promedio de dos por día.
Por su parte, la Asociación Luchemos por la Vida agrega otro dato alarmante: los jóvenes alcoholizados protagonizan el 65 por ciento de los accidentes viales. Para el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), el alcohol les provoca el "efecto engaño": con un trago el chico se siente mejor, más lúcido y más fuerte.
Las bebidas alcohólicas hacen que las respuestas y las maniobras ante cualquier eventualidad de la ruta o la calle sean torpes y lentas. Embota los sentidos disminuyendo la capacidad de atención normal; crea una falsa sensación de seguridad que predispone a excesos de velocidad y a todo tipo de violaciones a las normas de seguridad en el tránsito. Y es falso suponer que el café o cualquier otro estimulante anulan sus efectos nocivos. Un estudio de la Organización Panamericana de la Salud reveló que un conductor que bebe antes de conducir tiene 17 veces más riesgo de tener un accidente fatal.
En Brasil, y debido al número creciente de muertes en accidentes viales, se adoptaron medidas drásticas. La entrada en vigor de la llamada ley seca, que prohibió el alcohol para los conductores, consiguió, en las ciudades capitales, reducir en un 22,6 por ciento el número de muertes causadas por accidentes de tránsito en el país, según lo divulgó el Ministerio de Salud. La nueva legislación, que declara "tolerancia cero" al consumo de alcohol, también redujo el número de hospitalizaciones por accidentes automovilísticos, que cayeron en un 23,2 por ciento.
Asimismo, la norma castiga con elevadas multas de aproximadamente 500 dólares la suspensión de la licencia de conducir y la inmovilización del vehículo a conductores que sean sorprendidos con más de 0,2 gramos de alcohol por litro de sangre, lo que equivale prácticamente al consumo de una cerveza.
En la Argentina, el límite legal de alcohol en sangre es de 0,5 gramos. Sin embargo, una encuesta del Centro de Otorgamiento de Licencias de la Ciudad de Buenos Aires, sobre 496 conductores, indicó que el 47 por ciento no sabe cuál es la tolerancia permitida para manejar. Y el 58 por ciento cree que el tiempo que debe transcurrir para que pase el efecto etílico es menor al real.
Si bien los controles de alcoholemia se han incrementado y las multas y sanciones, como la quita de 10 puntos por cada test que resulte positivo, forman parte de las medidas para disminuir el número de accidentes de tránsito ocasionados por el consumo de alcohol, las estadísticas señalan que aún resta mucho por hacer. Como, por ejemplo, reconsiderar bajar el límite de alcohol permitido en la actualidad e intensificar las campañas de prevención apuntadas básicamente a los jóvenes, sensibilizándolos acerca de la responsabilidad sobre su propia vida y la de los demás cuando se está al volante.






