
Reflexiones de fin de curso
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El tradicional año lectivo de la escuela media no concluye igualmente para todos los alumnos. Para algunos, el cierre próximo es claramente favorable, pues tienen aprobada la totalidad de las materias cursadas, logro meritorio sin duda. Hay quienes tendrán que dedicar esfuerzos adicionales para superar sus puntajes limitados, ya sea en diciembre o directamente en marzo. Los que han quedado demorados hasta saldar sus deudas escolares miran el futuro inmediato con actitudes distintas.
De ellos, quizá los menos asumen sus fallas de estudio y buscan recuperar el tiempo perdido; otros eluden una toma de conciencia de sus errores y omisiones y buscan seguir "zafando" de alguna manera, sin renunciar a sus hábitos. En este cuadro hay que incluir, también, a quienes tienen dificultades reales de carácter personal, que obstaculizan su trabajo, a pesar de su buena voluntad. Es justo acotar que los problemas de rendimiento en el aprendizaje no son sólo responsabilidad de los adolescentes, ya que pueden originarse en el entorno familiar, social o, también, en una interacción negativa entre el profesor y el alumno.
En ese cuadro diverso obran otros determinantes que trascienden a la vida escolar, que gravitan en el ámbito sociocultural y en el del alumno, como las preferencias y rechazos valorativos, las demandas, y la conducta de los mayores, que puede influir negativamente en el comportamiento escolar.
Los datos estadísticos actualizan información al respecto de los rendimientos escolares. Así, en la escuela secundaria, la mitad de los alumnos de primer año se llevaron al menos una materia en la jurisdicción porteña en 2011. Según hizo saber Planeamiento Educativo, entre 2007 y 20ll, con innovaciones en el apoyo y una redefinición del ciclo lectivo, se ha reducido el número de repitentes un 9 por ciento.
Por otra parte, el cuadro de la realidad escolar del país presenta desigualdades evidentes vinculadas a las crisis económicas, como ha puntualizado Axel Rivas en Radiografía de la educación argentina. Del mismo modo, Alieto Guadagni ha señalado con precisión las diferencias que separan rendimientos y concurrencia escolar entre Buenos Aires y el resto de las jurisdicciones del país.
Como se puede apreciar, las cuestiones que afectan el curso escolar se relacionan con diversidad de antecedentes, que reclaman soluciones integradas. La aprobación del año es el punto final de un proceso en el que se han puesto a prueba currículas, métodos de estudio, recursos de aprendizaje y apoyo familiar. Importa mucho el éxito de los alumnos que muchas veces no está segregado de una compleja realidad social, familiar y psicológica.


