
Test de alcoholemia para peatones
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La necesidad de terminar con las muertes por accidentes en la calle agudiza la imaginación en todo el mundo. En España, recientemente, la Dirección de Tráfico ha decidido impulsar un nuevo test de alcoholemia que se les tomaría a los peatones, es decir, al grupo de personas que suelen ser habitualmente las principales víctimas de esos accidentes viales.
Aunque suene extraño que las víctimas se transformen en culpables, para el organismo, que presentó el proyecto "Reglamento de circulación", el 20 por ciento de las víctimas mortales en accidentes son peatones, y el 30% de ellos había consumido alcohol, en tanto un 17% de los fallecidos había ingerido drogas ilegales. El director general del Instituto de Seguridad Vial español, Julio Laria, insistió en que, con esos datos chequeados, hay que hacer algo. En España, casi la mitad de los peatones que resultaron muertos o gravemente heridos lo fueron por cruzar la calle lejos de la senda peatonal e intoxicados con alcohol.
El proyecto ha levantado muchas críticas. En primer lugar, porque se constituiría en un impedimento al derecho de circular libremente y, también, obligaría a los ciudadanos a no asistir ni a beber en ningún tipo de celebraciones públicas o privadas, por el temor a ser detenidos con algunas copas de más en la calle.
Las objeciones han llegado incluso desde la ONG internacional Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP, por sus siglas en inglés), con sede, entre otras ciudades del mundo, en Buenos Aires, que promueve la peatonalización como política de movilidad urbana, y, por tanto, considera que el proyecto español apunta a criminalizar al peatón.
Es cierto que no se debe "criminalizar al peatón", pero también es cierto, por lo menos en la Argentina, que los transeúntes son víctimas mayoritarias de los accidentes viales y una de las razones es que no acatan las reglamentaciones en vigor. La irresponsabilidad ciudadana no puede ser soslayada cuando recordamos que en los últimos 20 años, según informes de la asociación civil Luchemos por la Vida, 152.970 personas perdieron la vida en accidentes de tránsito en el país. Y cerca de la mitad de las víctimas en esos accidentes han sido, son y serán los peatones.
El año pasado, a propósito de una nueva celebración del Día Nacional de la Seguridad Vial, el 10 de junio, el gobierno nacional suscribió un convenio para formar y promover la educación vial entre 20.000 docentes a través de 35 universidades nacionales y más de 800 institutos, una iniciativa muy necesaria. Sin embargo, a la luz de las estadísticas, sus lecciones no alcanzan a todos los miembros de la sociedad, de manera que sigue siendo importante que los conductores y los peatones adultos den el ejemplo para reforzar aquello que sus hijos puedan aprender en los ámbitos pedagógicos lógicos.
Si a este cambio de conducta en la sociedad se corresponde un rol activo del Estado haciendo cumplir las leyes de tránsito y aplicando controles en rutas y calles, además de una señalización correcta, podemos soñar con celebrar otro Día Nacional de la Seguridad Vial con los deberes hechos y la conciencia tranquila.




