Un "Nobel" para César Pelli
De ganar el Premio Pritzker 2013, el galardón más importante de la arquitectura mundial, el autor de las Torres Petronas sería el primer argentino en recibirlo
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El arquitecto argentino César Pelli ha recibido más de 100 premios en toda su extensa y brillante carrera, reconocida en el mundo entero. Entre otros, fue galardonado con la codiciada Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos (AIA, por sus siglas en inglés), que reconoce una vida de logros distinguidos y contribuciones excepcionales, en 1995, y con el Premio Aga Khan, en 2004, por las Torres Petronas de Kuala Lumpur, en Malasia, la obra que terminó de hacerlo conocido en el mundo entero y entre todos los públicos. Y el año pasado fue reconocido con el Konex de Brillante a las Artes Visuales (2002-2011), aquí, en la Argentina.
Es muy lógico y justo, entonces, que ahora haya sido oficialmente presentado como candidato, precisamente por la Fundación Konex, al premio más importante de la arquitectura mundial, el Pritzker, considerado por su trascendencia como el Nobel para otras disciplinas. Y decimos que se trata de un caso de justicia porque aquellos que ya lo han ganado en ocasiones anteriores -como Frank Gehry (1989), Alvaro Siza (1992), Tadao Ando (1995), Norman Foster (1999), Rem Koolhass (2000), Zaha Hadid (2004) o Jean Nouvel (2008)- comparten con él un lugar de privilegio entre los arquitectos más famosos del mundo. De ser galardonado Pelli con el Pritzker, sería el primer arquitecto argentino en obtenerlo y el cuarto de América Latina, ya que antes fueron distinguidos el mexicano Luis Barragán (1980) y los brasileños Oscar Niemeyer (1998) y Paulo Mendes da Rocha (2006).También sería lógico porque la obra de nuestro compatriota -nacido en Tucumán en 1926 y egresado de su Universidad Nacional en 1948- cumple perfectamente con los requisitos del premio. Creado en 1979 por Jay A. Pritzker e impulsado por su familia, se entrega anualmente a un arquitecto en vida de cualquier país, que haya mostrado a través de sus proyectos y obras las diferentes facetas de su talento como arquitecto y haya contribuido con ellas al enriquecimiento de la Humanidad.
La larga trayectoria de Pelli justifica ampliamente los requisitos mencionados. Representante de un momento especial de la arquitectura argentina -cuando se refiere a la Facultad de Arquitectura de Tucumán dice siempre: "Por aquellos años (de 1944 a 1950) era con Harvard la mejor escuela de arquitectura del mundo"-, lo es también de la mundial. Decano de Arquitectura en Yale, en los Estados Unidos, en donde está radicado desde 1952, nunca ha dejado de hacer docencia, también a través de sus obras. Las Torres Petronas, una armoniosa fusión entre modernidad y tradición, y las más conocidas entre sus creaciones, son una muestra acabada de su concepción arquitectónica: "Diseño para el lugar con sus características físicas, su clima, su cultura, su historia; también diseño para la gente que usará mi edificio, y mis intenciones estéticas se enriquecen en el proceso".
Hay obras suyas en otras ciudades importantes del mundo -el World Financial Center, en Nueva York; las Torres Gemelas de Polanco, en Ciudad de México; la embajada de los EE. UU. en Tokio; el International Finance Center, en Hong Kong, o la recién inaugurada Torre Iberdrola en Bilbao- y en la porteña Buenos Aires ya se han vuelto hitos el Edificio República y las torres del BankBoston y de YPF. Y aunque él acostumbre a decir que la suerte lo acompañó siempre y que el suyo es un trabajo fruto de un equipo de colaboradores con los que comparte criterios y la misma escala de valores, es evidente que su obra es una obra de autor, la de alguien que brinda "un servicio refinado, artístico, pero un servicio a la sociedad", un ideal que está en la esencia misma de su profesión.



