Uno de cada dos no aprendió
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En opinión de muchos expertos, tres son los principales desafíos que enfrentamos en el plano educativo: sostener la permanencia de los chicos dentro del sistema, mejorar los aprendizajes y achicar las brechas interjurisdiccionales que se dan en las distintas realidades que se registran en el país.
A partir de los datos recientemente publicados del Relevamiento Anual y del operativo Aprender 2025, Argentinos por la Educación (AxE) elaboró nuevamente el Índice de Resultados Escolares (IRE), un valioso índicador que combina dos aspectos claves como son las trayectorias -de primero a sexto grado sin “sobreedad”- y los aprendizajes escolares de Matemáticas y Lengua.
A partir del análisis de un universo de alumnos que inició primer grado en 2020, el informe de primaria 2025 presenta los resultados respecto de quiénes llegaron a concluir la primaria sin repitencia ni interrupciones, por un lado, y el cruzamiento de esta información con la incorporación de los aprendizajes.
Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, La Pampa y Jujuy obtuvieron los mejores resultados en trayectorias, mientras Corrientes, Misiones y Entre Ríos tuvieron porcentajes por debajo de 90%. En términos generales, las trayectorias muestran mejoras sostenidas respecto de períodos anteriores al alcanzar un promedio de 94% en esta última medición. Respecto de las cohortes 2011-2016, 2013-2018, 2016-2021, 2018-2023, los valores para esos períodos venían siendo de 88,88 y 92 respectivamente cada 100 estudiantes que llegaron a sexto grado en el tiempo esperado.
El panorama cambia radicalmente al considerar los aprendizajes. De los alumnos que llegaron a sexto grado en el tiempo esperado solo un 54% alcanzó el nivel satisfactorio en Lengua y Matemática. Vale decir que uno de cada dos estudiantes no logró los resultados esperados en al menos una de las dos áreas consideradas.
La dificultad mayor se da en el aprendizaje de Matemática. A nivel nacional, mientras el 79% de quienes completaron las trayectorias alcanzó niveles satisfactorios en Lengua, el porcentaje se redujo al 58% en Matemática. Ya las pruebas Aprender habían registrado la convivencia de desempeños muy altos con otros considerablemente más bajos dentro de una misma jurisdicción, con diferencias también entre establecimientos públicos y privados.
Otro ingrediente de peso lo constituye el NSE de los alumnos y sus familias, ya que marca una correlación importante pero no exclusiva para los resultados. El IRE de la ciudad de Buenos Aires es del 67%, seguida por Córdoba (61%) y La Pampa (54%). En la vereda opuesta están Chaco (33%), Santiago del Estero (38%) y Misiones (39%). Convendría traer a colación la opinión de Nick Gip, exministro de Educación de Inglaterra que introdujo allí cambios positivos. Cuestiona que se diga que los sectores más vulnerables necesitan otra cosa, pues esa excusa, justamente, los deja cada vez más segregados y fuera del sistema. Este ha logrado mejorar su capacidad de retener a la gran mayoría de los estudiantes y acompañar sus avances en el tiempo, pero cabe preguntarnos de qué sirve que 94 de cada 100 estudiantes completen su recorrido escolar en el tiempo esperado si solo 50 llega a la meta con los mínimos conocimientos necesarios.
La educación primaria es decisiva para el desarrollo del niño y no quedan dudas de que queda muchísimo por hacer. Lamentablemente, un informe anterior de AxE revelaba que solo un 5% de la población entiende que la cuestión educativa es el principal problema del país. No hay futuro sin educación. ¿Podremos como sociedad involucrarnos y hacer todo lo que falta para revertir este estado de cosas?
