
En el primer semestre de 2022 se registraron al menos 698 víctimas civiles por este tipo de armamento, 300% más que en el mismo periodo del año anterior; son cuestionadas globalmente por sus objetivos indiscriminados
El 8 de abril de 2022 a las 10 de la mañana, cientos de bolsos y valijas se acumulaban al pie de las vías en la estación de Kramatorsk en el oblast de Donetsk. Alrededor de 500 personas, tanto adultos como niños, aguardaban ansiosas la llegada del tren que los conduciría lejos de la despiadada invasión de las fuerzas rusas. Tamara, de 71, planeaba escapar aquel día de esa ciudad asediada del este de Ucrania, que fue su hogar durante 40 años, para reencontrarse en Polonia con su hija Alina Kovalenko, de 48. Pero la mujer nunca llegó a destino.

