Crece la polémica por los presos en Guantánamo

EE.UU., bajo fuerte presión de la UE
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22 de enero de 2002  

GUANTANAMO, Cuba.- Las condiciones en que los prisioneros afganos pasan sus días en la base norteamericana de Guantánamo, Cuba, amenazan con provocar nuevas tensiones entre el gobierno de los Estados Unidos y sus socios europeos.

Tras la publicación el fin de semana de fotos que muestran a los detenidos encadenados, arrodillados y con orejeras y máscaras tapando su cara, la presión por la aplicación de normas de derecho internacional se hizo sentir.

"Los atentados del 11 de septiembre no nos pueden hacer cambiar nuestros valores", dijo el representante de la Política Exterior de la Unión Europea, Javier Solana, y agregó que "el comportamiento que hay que tener con estas personas (los prisioneros) es el que mandan las convenciones internacionales."

También se mostró preocupado el secretario de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, que ordenó a los representantes de su país en Cuba que pidan explicaciones por las fotos. "La posición del gobierno británico es que los prisioneros -aparte de su status técnico- deberían ser tratados humanamente y de acuerdo con el derecho internacional."

Luego de esas declaraciones y en un intento por mitigar las tensiones con su principal socio, el primer ministro británico Tony Blair, afirmó que los tres prisioneros de origen británico detenidos en Guantánamo -a donde ayer llegaron otros 14 prisioneros- "no formularon quejas" y no mostraron "indicios de ningún maltrato".

Combatientes ilegales

Las autoridades norteamericanas desecharon las críticas alegando que las fotos fueron obtenidas cuando los prisioneros estaban en una zona de espera tras descender del avión que los traía de Afganistán.

"Los tratamos con humanidad, como corresponde a combatientes ilegales", afirmó el capitán Tom Crosson, vocero del comando sur del ejército estadounidense.

Para el gobierno de Estados Unidos, los detenidos no son "prisioneros de guerra", y por lo tanto no pueden gozar de los derechos específicos garantizados por los tratados internacionales. Pero el secretario de defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, sostuvo que el trato que reciben es "humano, adecuado y en su mayor parte consistente con la Convención de Ginebra".

Firmada en 1949, la Convención de Ginebra regula el trato a los prisioneros de guerra y establece las condiciones y el plazo en que deben permanecer detenidos.

En tanto, mientras continúan las operaciones en Afganistán en busca del líder terrorista Osama ben Laden, los representantes de las naciones más ricas del mundo reunidos en Tokio prometieron enviar 3000 millones de dólares para la reconstrucción del país.

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