Día clave para el Brexit: Johnson enfrenta una rebelión y pierde la mayoría parlamentaria

Johnson, en el Parlamento británico, que está reunido en una sesión clave para el futuro del divorcio con la UE
Johnson, en el Parlamento británico, que está reunido en una sesión clave para el futuro del divorcio con la UE Crédito: AFP
(0)
3 de septiembre de 2019  • 12:18

LONDRES.- En un día clave para el plan de divorcio británico de la Unión Europea (UE), el primer ministro británico, Boris Johnson , enfrenta un desafío de la oposición y de los rebeldes de su propio Partido Conservador en el Parlamento contra un Brexit sin acuerdo, que podría desembocar en unas inminentes legislativas anticipadas.

En este contexto, Johnson, que contaba con la mayoría en el Parlamento por un solo legislador, perdió la mayoría por el voto del exministro Phillip Lee, que se manifestó en contra de la salida de la Unión Europea (UE) y se sumó a las filas del Partido Liberal Demócrata. "El gobierno conservador busca de forma agresiva un Brexit dañiño", sostuvo Lee a través de un comunicado.

"Está poniendo en peligro las vidas y los hogares innecesariamente y arriesgando sin motivo la integridad de Reino Unido", señaló y agregó: "Está perjudicando la economía, la democracia y el papel de nuestro país en el mundo. Utiliza la manipulación política, el acoso y las mentiras. Y hace todo esto de forma deliberada e intencionada".

"El partido al que me uní en 1992 no es el partido del que me voy hoy", aseguró Lee, confirmando su unión al Partido Liberal Demócrata.

En este escenario, los legisladores que se oponen a la salida de la UE intentarán demorar la fecha de la definición; en tanto, el gobierno manifestó que si pierde la votación llamaría a elecciones anticipadas para el próximo 14 de octubre de inmediato.

Las elecciones están previstas para 2022, pero en caso de adelantarlas, previamente se requiere la aprobación de dos tercios del parlamento. El Partido Laborista, la principal fuerza de oposición, había expresado su aprobación de que se celebren los comicios generales. Sin embargo, a varios miembros les preocupa llevar adelante las elecciones si no se concreta el acuerdo con Bruselas antes del 31 de octubre.

Manifestaciones frente al Parlamento británico, en Londres
Manifestaciones frente al Parlamento británico, en Londres Fuente: AFP

En la sesión, Johnson criticó la "ley de rendición" planteada por el líder laborista, Jeremy Corbyn, e insistió en que la prioridad del gobierno sigue siendo la de garantizar un acuerdo que permita abandonar la UE con garantías claras.

Johnson, que detalló ante los diputados los contactos mantenidos con líderes europeos en los márgenes de la cumbre del G-7, lamentó que haya quien quiera "izar la bandera blanca" ante la UE. El premier advirtió que no aceptará ninguna iniciativa que limite su margen de maniobra ante el bloque comunitario.

"Nunca entregaré el control de las negociaciones de la forma en que demanda el líder de la oposición", añadió, en el marco de un discurso en el que instó a los diputados a votar en contra del texto promovido por quienes quieren evitar a toda costa un Brexit caótico.

"Este gobierno quiere un acuerdo", enfatizó Johnson, que recordó que la Cámara de los Comunes rechazó en tres ocasiones el plan negociado por su predecesora, Theresa May. A su juicio, las oportunidades de lograr un nuevo acuerdo "han aumentado".

Por su parte, los legisladores conservadores rebeldes se habrían mostrado a favor de celebrar las elecciones de forma anticipada y podrían votar con la oposición para impedir una brusca salida de la UE.

La semana pasada, Johnson anunció que suspendería las sesiones parlamentarias desde mediados de septiembre hasta el 14 de octubre. En este escenario, la oposición consideró que la medida se trataba de un intento de impedir el debate. Por eso, quieren presentar un proyecto para aprobar de forma urgente una ley que permita prorratear por tres meses más la salida.

El ecenario

El Brexit estaba previsto para marzo de este año, pero fue postergado en dos oportunidades. Johnson dejó en claro que no habría un tercer aplazamiento y que para el 31 de octubre el país estaría fuera de la UE con o sin acuerdo.

La principal preocupación de la oposición son las consecuencias económicas, principalmente por los productos que importa el país. En tanto, también se deberán revisar los acuerdos comerciales, en caso de que Gran Bretaña salga de la UE.

Lo que más preocupa a Gran Bretaña es eliminar la "salvaguarda irlandesa", que busca evitar la reinstauración de una frontera entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte. La "salvaguarda" sólo entraría en vigencia en caso de que en dos años no se haya alcanzado un acuerdo y si no, Irlanda del Norte continuaría bajo las reglas del mercado único y el Reino Unido tendría una unión aduanera con Europa. Johnson quiere reemplazar esta iniciativa por "arreglos alternativos", pero Bruselas expresó que la propuesta no es creíble.

Agencia AFP y DPA

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.