
El príncipe toma cada vez más funciones en el camino hacia tomar el mando de la familia real que tiene el apoyo de casi el 80% de la población
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En las frías tierras de Noruega, donde la monarquía continúa arraigada desde hace siglos como puntal de su historia y de su cultura, el príncipe heredero Haakon Magnus emergió como una figura destacada que encarna la reconversión de la milenaria institución. Pero a diferencia de sus pares herederos de Europa, el destino hacia el trono impuesto desde su nacimiento no lo aceptó con naturalidad y se hundió en una etapa de discernimiento y reflexión: aceptar o no las responsabilidades de rey, la imagen simbólica del poder noruego.
Por Ilaria Landini

