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Irán ahora permite la inversión extranjera

Por primera vez desde la revolución
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24 de agosto de 2000  

TEHERAN.- El Parlamento de Irán, dominado por los reformistas, aprobó ayer una ley que autoriza, por primera vez en más de 20 años, las inversiones extranjeras directas en el país, un instrumento que el gobierno del presidente Mohammed Khatami considera esencial para remontar la crisis económica.

Sin embargo, dicha ley -cuyos detalles deben ser discutidos durante las próximas sesiones del Parlamento- sigue estando sujeta a un requisito importante: su aprobación por el Consejo de Vigilancia, instancia dominada por los conservadores, hostiles a las reformas emprendidas por el gobierno del reformista Khatami.

La ley votada busca "alentar, autorizar y proteger" las inversiones extranjeras por primera vez desde la Revolución Islámica de 1979, liderada por el ayatollah Khomeini. El texto rectifica una ley anterior que data de los años 50 que prohibía inversiones directas de más del 49% en cualquier empresa o proyecto.

La legislación prevé inversiones extranjeras "en forma de acciones o facilidades financieras" y que los "socios extranjeros participen directamente en proyectos que aporten fondos, equipos, piezas de recambio o tecnología" al país.

"Los inversores pueden ceder sus acciones a otros socios iraníes o extranjeros", subraya el texto.

Desde hace varias semanas, los dirigentes iraníes se habían mostrado "unánimes" sobre la ley y la necesidad de atraer lo antes posible capitales extranjeros a Irán.

Economía dependiente

La apertura de los mercados es uno de los puntos clave del programa quinquenal promovido por Khatami en un intento por reforzar la economía, que atraviesa una crisis grave y sigue dependiendo en gran parte de los ingresos derivados de las exportaciones de petróleo. La economía iraní necesita a corto plazo unos 100.000 millones de dólares en capital extranjero para renovar su infraestructura industrial obsoleta o dañada durante la guerra con Irak (1980-88).

Además, según Ismail Jabarzadeh, diputado reformista, Irán necesita 20.000 millones de dólares para financiar la creación de 800.000 empleos por año, para enfrentar a la llegada de jóvenes al mercado laboral. Excepto en el sector petrolero, de gas y petroquímico, las leyes en vigor no protegían las inversiones extranjeras directas.

El representante del gobierno, Mehdi Navab, viceministro de Economía, afirmó que "gracias a las inversiones extranjeras podremos entrar en la escena del comercio internacional".

"Mientras que otros países como China se abalanzan sobre los capitales extranjeros, Irán sólo ha podido atraer hasta el momento 750 millones de dólares en inversiones directas", estimó por su parte Jabarzadeh, uno de los defensores del proyecto.

En cambio, varios diputados conservadores se mostraron reticentes a la aprobación de la ley. "Para atraer los capitales Irán no necesita leyes, sino medidas concretas de los organismos competentes", señaló uno de esos grupos de diputados disconformes.

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