"Karina", una obsesión de Uribe
La vinculan con el asesinato del padre del mandatario; ella lo niega
1 minuto de lectura'
BOGOTA.- Considerada una de las líderes más sanguinarias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Nelly Avila Moreno, alias "Karina", fue hasta anteayer la obsesión del presidente colombiano, Alvaro Uribe.
Avila, de unos 40 años y jefa del Frente 47 de las FARC, está acusada de cuatro masacres cometidas en la región de Urabá (noroeste) entre 1994 y 1996, y de decenas de secuestros y asesinatos, entre ellos el de Alberto Uribe Sierra, padre del actual presidente. Ella ayer negó haber participado en este crimen.
De aspecto recio, tez morena, pelo corto y anteojos, "Karina", que llevaba casi 30 años de lucha en las filas de las FARC, se entregó en el departamento de Antioquia, base política de Uribe, que lo gobernó entre 1994 y 1997, años en los que tuvieron lugar las más resonantes operaciones de "Karina".
Las autoridades colombianas la acusan de haber participado en las masacres de La Chinita, en 1994; en la de Churidó, en agosto de 1995; en la de Carepa, en 1995, y en la de la finca Osaka, también en Carepa, en 1996.
Además, se cree que comandó una de las facciones guerrilleras que en diciembre de 1999 tomó el Batallón de Fusileros, en Juradó (Chocó), donde murieron 25 militares.
Desde su llegada al poder en 2002, el mandatario, en varios discursos públicos, llamó a las fuerzas armadas a capturar a "Karina". El 22 de septiembre de ese año, Uribe dijo: "Necesitamos la cooperación ciudadana para liberar a los secuestrados y capturar a una señora "Karina", que dirige a las FARC y organiza secuestros. Esta se la vamos a ganar".
El 29 de noviembre de 2006, Uribe ordenó a los militares en Bogotá la captura de otro líder guerrillero, "Iván Ríos". "Está en compañía de la bandolera conocida con el nombre de «Karina»", dijo.
"Yo no tengo mis manos manchadas en ese hecho. No conozco ni nunca supe quién fue el que asesinó al padre del presidente", se defendió ayer la ex guerrillera, que fue herida varias veces en combate.
El asesinato ocurrió el 14 de julio de 1983 en una de las fincas que los Uribe tienen en Antioquia, luego de que el padre del mandatario se resistiera a un secuestro.
"Karina", que se cree que tiene por lo menos dos hijos, tenía seis órdenes de captura por los delitos de homicidio, terrorismo, rebelión, secuestro extorsivo y daño en bien ajeno.
Pese a no integrar el Secretariado de las FARC, máximo órgano de conducción del grupo guerrillero, la rebelde fue la única mujer que llegó a dirigir un frente de la organización.




