La ONU le da a EE.UU. el manejo de Irak

Tendrá el control con Gran Bretaña
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23 de mayo de 2003  

NUEVA YORK.- En una clara victoria diplomática norteamericana, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó ayer, por abrumadora mayoría, el levantamiento de las sanciones que, desde hace 13 años, pesaban sobre Irak. Además les otorgó a Estados Unidos y a Gran Bretaña poderes extraordinarios para administrar el país y sus jugosos recursos petrolíferos, mientras que deja a la ONU un papel limitado en la reconstrucción.

Catorce de los 15 miembros del Consejo votaron en favor del texto propuesto por Estados Unidos, que obtiene así muchos más poderes que los que prevé la Convención de Ginebra (1949) para una fuerza ocupante.

Siria, el único país árabe en el cuerpo, prefirió no ser testigo de la votación, y la misión de Damasco dejó vacías sus sillas en la mesa con forma de herradura del Consejo, lo que motivó un retraso de casi 40 minutos.

"Estamos dando vuelta una página en la historia que iluminará el futuro del pueblo iraquí", declaró sumamente satisfecho el embajador norteamericano ante la ONU, John Negroponte, cuyo país, junto con Gran Bretaña y España, había presentado el proyecto de resolución para levantar las sanciones impuestas al régimen de Saddam Hussein en 1991, tras la invasión a Kuwait.

El consenso no llegó para Washington sin hacer concesiones. Durante el intenso proceso de negociaciones y ante las presiones de Francia, Rusiay Alemania -los países que encabezaron la oposición diplomática a la guerra contra Irak-, Estados Unidos debió ceder a la ONU un papel más activo que el que antes había previsto en la recomposición de las instituciones políticas iraquíes y en la supervisión de las ganancias provenientes de la venta del petróleo. Pero el mayor compromiso se dio a último momento, anteayer, cuando la Casa Blanca aceptó que al cabo de 12 meses el Consejo revise la implementación de la resolución y la autoridad que les confiere a las potencias ocupantes hasta que se instale un gobierno iraquí reconocido internacionalmente.

"La guerra que no queríamos, y que la mayoría del Consejo no quería, ya tuvo lugar; no podemos rehacer la historia", dijo el embajador alemán, Gunter Pleuger, con el tono realista y pragmático que predominó durante la reunión del Consejo, antes tan profundamente dividido frente a la acción militar estadounidense. En tanto, el embajador de Francia, Jean-Marc de la Sabliére, reconoció que "la resolución no es perfecta", pero "presenta un marco creíble" que permitirá ayudar al pueblo iraquí. "Tenemos una nueva situación sobre el terreno y existe la urgencia de asistir a los iraquíes", apuntó.

Según la resolución, que fue adoptada con el número 1483, Estados Unidos y Gran Bretaña ("la Autoridad") quedarán a cargo de la administración política y económica de Irak hasta que los iraquíes elijan sus propias autoridades. Las ganancias de la ahora permitida venta de crudo pasarán a un nuevo Fondo de Desarrollo Iraquí, administrado por las potencias ocupantes y supervisado por una Junta Internacional de Asesoramiento y Monitoreo, conformada por representantes del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Fondo Arabe para el Desarrollo Social y Económico y un representante especial del secretario general de la ONU, Kofi Annan, a designarse en los próximos días.

De acuerdo con las modificaciones que se realizaron en estos días, el representante especial de la ONU trabajará "intensamente con la Autoridad" en el restablecimiento de las instituciones de gobierno y en la asistencia humanitaria necesaria. En los pasillos de la ONU se menciona al brasileño Sergio Vieira de Mello -actual alto comisionado para Derechos Humanos- como el candidato con mayor respaldo en el Consejo, aunque Kofi Annan parece no haber logrado convencerlo aún. Ayer, el secretario general afirmó que nombrará a su representante en los próximos días y dijo que es importante que "los iraquíes formen cuanto antes un gobierno libre y representativo propio".

Petróleo por alimentos

Por otra parte, el texto extiende por seis meses el programa humanitario Petróleo por Alimentos, merced al cual los ingresos por la venta de crudo eran destinados a la compra de víveres y medicinas para la población. Asimismo, mientras pide a todos los Estados congelar activos de funcionarios iraquíes en el exterior, envuelve a Irak en un manto de inmunidad ante acreedores hasta que se conforme un gobierno reconocido internacionalmente. Empero, señala que se honrará gran parte de la deuda de 4000 millones de dólares en la que había incurrido el régimen de Bagdad. Este era un punto clave para Rusia, cuyas empresas poseen el 40 por ciento de las deudas.

"Es una resolución de compromiso", señaló por su parte el embajador ruso, Serguei Lavrov, que resaltó que todas las delegaciones hicieron concesiones, "incluso en temas donde parecía difícil acercar las posiciones iniciales".

Los rusos lograron también que la resolución incluyera un párrafo en el que todos los miembros del Consejo se comprometen a "examinar" el mandato de los inspectores de armas de la Comisión de Monitoreo, Verificación e Inspección (Unmovic) y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), que tenían como objetivo confirmar el desarme del régimen de Saddam Hussein tras la invasión iraquí de Kuwait, en 1990. Según resoluciones posteriores a la Guerra del Golfo, sólo cuando se verificase el desarme se podían levantar las sanciones. Sin embargo, en pleno proceso, conducido por el jefe de la Unmovic, Hans Blix, Estados Unidos decidió atacar militarmente Irak.

Desde entonces, los inspectores no han regresado y, según fuentes diplomáticas, tampoco lo harán hasta después de julio, cuando se jubile Blix, que a Washington le resultó poco instrumental para encontrar las armas de destrucción masiva que supuestamente escondía Saddam, y que aún hoy siguen sin hallarse.

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