
El rey Salman de Arabia Saudita llevó consigo hace algunos años a un séquito de 1000 personas a Tánger, Marruecos, para un costosísimo viaje que, además de registrar un récord, tuvo connotaciones geopolíticas y sociales
Más allá de los históricos paseos a sus residencias de verano de las clases altas, las vacaciones familiares tal como las conocemos hoy no tienen mucho más de dos siglos de antigüedad. Y en ese lapso, si bien el tiempo de descanso de los líderes mundiales siempre significó grandes erogaciones, hubo una vacación que, hasta donde se sabe, es la más cara de la historia. Tan es así que representó alrededor del 1,5% de los ingresos por turismo extranjero en el país anfitrión en 2017. El afortunado vacacionista que ese año gastó unos 100 millones de dólares en su descanso veraniego en Marruecos fue el rey Salman, de Arabia Saudita.

