Las FARC ejecutaron a dos políticos

Un gobernador y un ex ministro, en manos de la guerrilla desde hacía un año, fueron asesinados durante un intento de rescate
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6 de mayo de 2003  

BOGOTA.- Un gobernador, un ex ministro de Defensa y ocho militares secuestrados hace más de un año por la principal guerrilla de Colombia fueron asesinados ayer en el norte de Colombia, en un hecho sin precedente en el conflicto armado y que provocó una fuerte conmoción en todo el país.

Fuentes de la presidencia y de las fuerzas armadas dijeron que los cuerpos del gobernador del departamento de Antioquia, Guillermo Gaviria; del ex ministro Gilberto Echeverri y de los militares fueron hallados en una zona selvática del municipio antioqueño de Urrao, a 300 kilómetros de Bogotá.

Todos estaban incluidos en una lista de destacados políticos y miembros de las fuerzas armadas - en la que también figuran la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, tres estadounidenses, 12 diputados regionales, cinco ex congresistas y otro ex ministro- que las FARC buscan intercambiar por unos 3000 rebeldes encarcelados.

Fuentes militares dijeron que los rehenes fueron "ejecutados" por los rebeldes cuando cientos de soldados los perseguían. Sin embargo, las FARC afirmaron que su muerte se produjo en una fallida operación de rescate y acusaron del hecho al gobierno del presidente Alvaro Uribe.

"En la confrontación entre los guerrilleros de las FARC y el ejército fascista, murieron el gobernador Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverri, al igual que otros prisioneros", precisó un comunicado de las FARC, leído por un supuesto rebelde a Radio Caracol, de Medellín.

Medios radiales que citaron fuentes oficiales indicaron que los prisioneros fueron asesinados cuando los rebeldes detectaron la presencia de aeronaves militares que sobrevolaban la zona donde los mantenían cautivos. El ejército admitió que desde hacía semanas realizaba operaciones para tratar de rescatar a los rehenes.

"Retroceder años luz"

Gaviria, de 40 años, y Echeverri, de 69, habían sido secuestrados por las FARC -la más antigua y numerosa guerrilla izquierdista del continente- el 21 de abril de 2002, cuando encabezaban una marcha pacífica de apoyo a pobladores del municipio antioqueño de Caicedo que habían declarado su resistencia a los grupos armados violentos. Gaviria era entonces gobernador de Antioquia, el departamento más rico y más azotado por la violencia en Colombia, y Echeverri era su asesor de paz.

Sus muertes, que se produjeron mientras el país debate la conveniencia del intercambio humanitario entre el gobierno y las FARC, dificultarán, según dirigentes políticos y analistas, el acuerdo de canje por el que presiona la guerrilla y que reclaman las familias de los secuestrados.

El presidente del Congreso, Luis Alfredo Ramos, advirtió que "sin duda" esto afectará lo que se venía discutiendo en torno del acuerdo humanitario. "Han sacrificado a dos hombres que estaban empeñados en buscar la paz", dijo, consternado. "Todos debemos replantear estas posiciones, porque el país no puede seguir indefinidamente en el conflicto, pero tampoco podemos dejarnos someter por los violentos."

Por su parte, el líder de izquierda Luis Eduardo Garzón observó que "ya estaba difícil conmover al país sobre un acuerdo humanitario, y ahora salen (las FARC) con esto. Es retroceder años luz".

Los asesinatos provocaron múltiples condenas, como la del secretario general de la OEA, César Gaviria, y de las Naciones Unidas, que exigieron la "inmediata liberación" de todos los secuestrados.

Minutos antes de ser informado sobre la muerte de los rehenes, Uribe había reiterado ayer que el gobierno colombiano exigía la participación de las Naciones Unidas, la liberación de todos los secuestrados, que los guerrilleros que salieran de prisión no volvieran a delinquir -permaneciendo en el extranjero- y que no aceptaba que se desmilitarizara ninguna zona del país.

Las FARC han señalado en varias oportunidades que sus hombres en prisión deben ser liberados en Colombia y no en el exterior, que se debe desmilitarizar una zona del país para poder realizar el intercambio y que pretenden un diálogo directo con el gobierno, para lo cual la semana pasada nombraron a tres negociadores.

Colombia es azotada por un conflicto interno de casi cuatro décadas, que deja miles de muertos al año. Además, en este país se registra el mayor número de secuestros en el mundo: en 2002 hubo 2958 casos, un promedio de ocho al día.

Un pronóstico prematuro

  • La muerte del gobernador de la provincia colombiana de Antioquia, Guillermo Gaviria, y de un ex ministro de Defensa, Gilberto Echeverri, a manos de guerrilleros que los tenían secuestrados, se produjo un día después de que los máximos jefes de las fuerzas armadas afirmaran que ese país vivía el final del conflicto armado, ya que sus hombres estaban ganando "todas las batallas". Anteayer, los comandantes de las fuerzas militares, generales Jorge Mora y Carlos Ospina, afirmaron al diario El Espectador que la guerrilla de las FARC había sufrido un "declive significativo" con la llegada de Alvaro Uribe a la presidencia.
  • Los políticos asesinados

    Gilberto Echeverri

    Fue ministro de Defensa entre 1997 y 1998, durante la presidencia de Ernesto Samper, e impulsor de una ley diseñada para facilitar las negociaciones entre el gobierno y los grupos guerrilleros colombianos.

    Esta ley permitió crear en el país zonas desmilitarizadas para servir como escenario de conversaciones entre ambas partes, y preveía la suspensión de las órdenes de captura contra los líderes rebeldes en diálogo con delegados del gobierno.

    Antes de ocupar el Ministerio de Defensa, fue embajador y ministro de Desarrollo, y en el momento de ser secuestrado por un comando de las FARC junto a Gaviria, un año atrás, era comisionado para la Paz de Antioquia. Tenía 69 años.

    Guillermo Gaviria

    Gobernador del departamento de Antioquia desde enero de 2001, era un convencido impulsor de la no violencia como método para poner fin al conflicto interno colombiano.

    En abril de 2002, encabezó una marcha por la paz entre la ciudad de Medellín y el municipio de Caicedo, distante unos 55 kilómetros. Poco antes de culminar, la marcha fue interrumpida por un comando de las FARC, y Gaviria, de 40 años, fue hecho prisionero por el grupo rebelde.

    Experto en administración minera, con estudios realizados en Estados Unidos, antes de ser gobernador Gaviria se desempeñó como director del Instituto Nacional de Vías de Colombia. Estaba casado y era padre de dos hijos.

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