
UDIN DHUNGA.— Nepal atraviesa por estas horas momentos de extrema gravedad y de desesperación luego de que se desataran inundaciones masivas causadas, aparentemente, por un deslizamiento de tierra en una zona fronteriza con China, en la región vecina del Tíbet. Hasta el momento, las autoridades confirmaron al menos 95 muertos y cientos de desaparecidos. Las imágenes del desastre natural son impresionantes.
El río Bhotekoshi, por ejemplo, se desbordó alrededor de las 9 de la mañana de este miércoles y destruyó varias aldeas, además de carreteras y proyectos hidroeléctricos. “Pedimos tanto a India como a China que nos ayuden en las labores de rescate”, indicó Sasmit Pokharel, portavoz del gobierno nepalí. Al menos 19 cuerpos sin vida habían sido recuperados tras las inundaciones, indicó la Policía local, que añadió que también había “varios agentes que estaban fuera de contacto”.
“Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas”, contó Suman Chalise, un profesor de 34 años, en la localidad de Nuwakot. “Fue absolutamente desgarrador (...) Fui testigo de una devastación de tal magnitud que nunca había visto nada igual”, añadió.

Las autoridades reportaron la desaparición de 384 turistas, incluidos 291 de países como India, Estados Unidos, Reino Unido y Malasia. Las versiones indican que en su mayoría se encontraban en peregrinación al monte Kailash en el Tíbet, un sitio sagrado para los hindúes.
Decenas de edificios, camiones y furgonetas quedaron sepultadas bajo montones de lodo en el distrito de Nuwakot, una de las zonas más afectadas. Funcionarios emitieron avisos a residentes de varios distritos y pidieron que se alejaran de las riberas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.

El gobierno surcoreano en tanto apuntó que ciudadanos suyos que trabajaban en la construcción de una planta hidroeléctrica en Nepal estaban entre los desaparecidos. Asimismo, Rasuwa registró inundaciones repentinas similares a las de agosto del año pasado, cuando un lago glaciar en el vecino Tíbet se desbordó a consecuencia de las altas temperaturas en la región montañosa.


Expertos climáticos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, señalaron que las inundaciones repentinas pudieron tener su origen en una avalancha procedente de un glaciar.
El río Lhende Khola, un afluente del río Bhotekoshi, registró su máximo nivel de crecida el miércoles, señalaron.

















