Lockerbie: liberan al único condenado por el atentado

El libio Abdel Baset al-Megrahi fue recibido en Trípoli como un héroe nacional; rechazo de EE.UU.
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21 de agosto de 2009  

TRIPOLI.- En una controvertida decisión que irritó a Estados Unidos, la justicia escocesa liberó ayer por razones humanitarias al único condenado por el atentado de Lockerbie de 1988, el libio Abdel Baset al-Megrahi, que fue recibido como un héroe por miles de personas que lo esperaban en Trípoli.

El presidente norteamericano, Barack Obama, dijo que lamenta "profundamente" la liberación de Al-Megrahi, que había sido sentenciado a cadena perpetua por el ataque terrorista contra un avión de la aerolínea Pan Am, en el que perdieron la vida 270 personas, 189 de ellas estadounidenses.

El ministro de Justicia escocés, Kenny MacAskill, dijo que la decisión de liberar a Al-Megrahi había sido suya, y señaló que el condenado está "actualmente en fase terminal" de un cáncer de próstata. "Por razones médicas fue autorizado a regresar a Libia para morir", afirmó.

Poco después, el libio de 57 años abandonó la prisión de Greenock, donde pasó los últimos ocho años, en un convoy policial que lo trasladó al vecino aeropuerto de Glasgow. Desde allí partió en un avión de la compañía libia Afriqiyah Airways con destino a Trípoli, donde miles de personas que agitaban banderas de Libia y de Escocia lo esperaban en el aeropuerto. Al-Megrahi bajó del avión de la mano de Seif al-Islam, uno de los hijos del líder libio Muammar Khadafy.

"Es un gran momento, que esperamos desde hace nueve años. La casa está llena a reventar y todos los que quieren a Abdel Baset están con nosotros", relató su esposa Aicha.

La euforia de los libios contrastó con la decepción de Estados Unidos, que presionó hasta último momento para que Al-Megrahi permaneciera entre rejas.

"Hemos estado en contacto con el gobierno escocés, indicando que no estamos de acuerdo con lo sucedido y que pensamos que fue un error", dijo Obama. Y añadió que se había solicitado al gobierno libio que Al-Megrahi no fuera "recibido triunfalmente", una exigencia que, evidentemente, no prosperó.

Al igual que la Casa Blanca, los familiares de las víctimas norteamericanas también querían que el libio terminara de cumplir su pena.

"Aunque se esté muriendo, se suponía que tenía que pasar el resto de su vida en prisión en Escocia, y no va a ser así", se indignó Frank Duggan, presidente de la Asociación de Víctimas del vuelo Pan Am 103.

Al-Megrahi había sido condenado en 2001 a cadena perpetua, con un mínimo obligatorio de 27 años de prisión, por el atentado contra el avión de la compañía estadounidense Pan Am, que estalló a 10.000 metros de altura sobre la localidad escocesa de Lockerbie en 1988, cuando realizaba un vuelo entre Londres y Nueva York. La investigación vinculó al servicio secreto libio con la introducción en el avión de la valija con la bomba.

Alivio

En un comunicado leído por sus abogados en Glasgow, Al-Megrahi, que siempre negó los cargos, se declaró ayer "obviamente muy aliviado" de abandonar la cárcel y calificó de "vergüenza" su condena original.

"Esta terrible experiencia no termina con mi regreso a Libia; tal vez no termine para mí hasta que me muera. Quizá mi última liberación sea la muerte", agregó.

Además de la liberación por razones humanitarias, la justicia escocesa tenía sobre la mesa una solicitud de transferencia en virtud de un reciente acuerdo de cooperación judicial firmado entre Gran Bretaña y Libia. Pero MacAskill decidió otorgarle la liberación alegando que, según los médicos, a Al-Megrahi sólo le quedan tres meses de vida.

"Nuestras creencias disponen que además de hacerse justicia se debe mostrar compasión", justificó el ministro escocés. "No se puede esperar que los dolientes perdonen y menos que olviden... sin embargo, el señor Al-Megrahi enfrenta ahora una sentencia impuesta por una instancia superior", añadió.

La liberación de Al-Megrahi marca una nueva etapa en el acercamiento entre Libia y Occidente, proceso que se aceleró tras la renuncia de Trípoli a las armas de destrucción masiva en 2003 y luego de la entrega de compensaciones económicas a las familias de las víctimas del atentado de Lockerbie.

Libia posee las mayores reservas de petróleo de Africa, y varias compañías británicas han firmado importantes contratos de explotación en los últimos años. Libia había advertido que la no liberación de Al-Megrahi podía tener consecuencias económicas para Gran Bretaña.

El personaje

ABDEL BASET AL-MEGRAHI

Detenido por Lockerbie

  • Edad: 57 años
  • Origen: Libia
  • Ex agente del servicio de inteligencia libio, cuando ocurrió el atentado de Lockerbie era jefe de seguridad de Libyan Arab Airlines en Malta. Según los investigadores, el servicio secreto libio estuvo involucrado en la introducción en el vuelo de Pan Am de la valija con la bomba, despachada desde Malta vía Francfort. Al-Megrahi fue condenado a cadena perpetua en 2001 por un tribunal especial escocés en Holanda y en 2005 trasladado a un penal de Escocia. A los 57 años, aquejado de un cáncer de próstata terminal, regresó ayer a Libia para pasar sus últimos días junto con su esposa y sus cinco hijos.
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