
El hombre que es dueño de la segunda fortuna del planeta busca que su familia mantenga el control accionario del grupo LVHM
PARÍS.– El futuro inmediato de LVMH, grupo planetario de alta costura, joyería y alcoholes preocupa a su fundador, Bernard Arnault, que acaba de cumplir 74 años. Es verdad, los estatutos de su empresa le permiten permanecer al frente hasta los 80 años. Pero Arnault, a quien la revista Forbes clasificó en 2023 en el segundo puesto de las grandes fortunas mundiales —con más de 210.000 millones de euros— detrás de Elon Musk, parece decidido a organizar su sucesión con dos preocupaciones como guía: mantener para su familia el control total del accionariado, así como la dirección operacional. Pero también, hacer todo lo posible para evitar una sucesión calamitosa, como sucedió en otros casos célebres, como por ejemplo con el grupo de medios Lagardère. O como podría suceder con Dassault, donde ninguna decisión fue tomada desde la muerte del CEO del grupo aeronáutico, Serge Dassault, en mayo de 2018.
