
Hermanastro del actual emir, Nawaf al-Sabah, de 86 años, el primero en la línea de sucesión ocupó cargos de peso en el gobierno y representa al país en el exterior; la petromonarquía cuenta con la mayor presencia militar de Washington en Medio Oriente
TÚNEZ.- Si al monarca Carlos III del Reino Unido le pareció que la corona se posó en su cabeza a una edad tardía, siendo ya septuagenario, qué deberá pensar Mishal al-Ahmad al-Jaber al-Sabah, el príncipe heredero de Kuwait, el más viejo del mundo con 83 años. Ahora bien, probablemente, la espera se le habrá hecho más llevadera que a Carlos III por dos razones: la sucesión horizontal típica de las petromonarquías del Golfo Pérsico ya ha dado varios monarcas de edad muy avanzada y los príncipes jóvenes suelen asumir tareas de gobierno; y su rol no se limita a ser eternos aspirantes al trono.
