Ni el horror unió a los políticos

Persisten las diferencias sobre las causas de la violencia El gobierno nacional y el autónomo vasco ofrecieron ayer diagnósticos distintos sobre el grave atentado Batasuna denunció una "guerra sucia" contra los vascos
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22 de agosto de 2001  

MADRID (De nuestra corresponsal).- El horror que vivió España hace 48 horas -una bomba escondida en un juguete, un bebe ciego, una abuela muerta desangrada- no bastó para que los políticos unieran su diagnóstico frente al horror que causó todo eso.

Con los mismos argumentos públicos -"no podemos desechar todavía ninguna hipótesis en la investigación"- el gobierno nacional y el autónomo vasco ofrecieron diagnósticos totalmente opuestos.

"Hay elementos de análisis que indican que los autores no provienen del entorno violento del terrorismo", afirmó el responsable del Interior vasco. "Nuestros servicios de información indican que sí fueron ellos", dijo por su parte su par en el gobierno nacional.

Sólo horas antes, las policías de uno y otro poder se habían dado la mano frente a los fotógrafos y asegurado que trabajarían "juntos" contra el terrorismo. Y que compartirían su información de inteligencia.

A la luz de lo ocurrido tras la explosión del juguete-bomba, el gesto fue todavía demasiado superficial como para limar viejas desconfianzas mutuas. Durante los últimos años, esa incapacidad de formar equipo benefició a la acción terrorista.

En medio de la confusión, Batasuna -la fuerza política que expresa a la banda terrorista ETA- salió a denunciar una guerra sucia contra Euskal Herría (la patria del pueblo vasco). Y responsabilizó por el estallido a "personas vinculadas con aparatos del Estado".

Para dar más fuerza a su argumento, por primera vez Batasuna firmó una condena contra "los autores" de la explosión. Y sus delegados concurrieron al oficio religioso por María Eraunzetamurgil, la mujer que murió por culpa de todo eso.

"¿Quién es el autor de este drama?", preguntó ayer el obispo de San Sebastián al oficiar el funeral. Lo miraban representantes de los dos estamentos de poder, el nacional y el autonómico. Y, como si fuera poco, los amigos de la ETA (los miembros de Batasuna) se dieron el lujo de estar allí.

Una vez más, medraron en la confusión. Una vez más, hoy habrá marchas de condena por todo el país. Una de las convocatorias es del gobierno autonómico vasco.

Paradoja

  • MADRID (De nuestra corresponsal).– Si es certero el diagnóstico del Ministerio del Interior sobre la autoría del estallido del juguete-bomba, se asiste a la paradoja de que el entorno de ETA atentó contra sí mismo. Es que la mujer muerta y el bebe herido son la madre y el hijo de un delegado sindical ligado a Batasuna, la fuerza política de ETA.
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