
La extravagante casa de verano del Cavaliere, donde recibió a líderes mundiales, modelos y deportistas, fue puesta a la venta tras la muerte del político y empresario por un costo aproximado de 260 millones de euros
ROMA.- Fue puesta a la venta hace unos días a un costo estimado de 260 millones de euros. Pero Villa Certosa, la famosa mansión de Cerdeña del fallecido magnate y político Silvio Berlusconi, es mucho más que una lujosísima y extravagante propiedad para las vacaciones de verano, con detalles kitchs como un falso volcán, un anfiteatro o un puerto privado oculto digno de película de James Bond. Desfilaron por allí invitados del Cavaliere, personas poderosas e influyentes a quienes quería deslumbrar: desde su amigo Vladimir Putin, hasta el entonces presidente estadounidense George Bush; desde el premier británico Tony Blair al francés Nicolas Sarkozy y los españoles José Luis Zapatero y José María Aznar; desde el egipcio Hosni Mubarak hasta el checo Mirek Topolanek, recordado por haber aparecido en fotos desnudo al borde de una pileta, rodeado de chicas también ligeras de ropa…
