
Bienvenida y esperada vuelta a las fuentes
Los Coen ofrecen su mejor película en muchos años, con esta adaptación de una novela de Cormac McCarthy
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Sin lugar para los débiles (No Country for Old Men, Estados Unidos/2007). Dirección: Ethan y Joel Coen. Con Tommy Lee Jones, Javier Bardem, Josh Brolin, Woody Harrelson, Tess Harper y Kelly Macdonald. Guión: Ethan y Joel Coen, basado en la novela de Cormac McCarthy. Fotografía: Roger Deakins. Música: Carter Burwell. Edición: Ethan y Joel Coen. Diseño de producción: Jess Gonchor. Producción hablada en inglés con subtítulos en castellano y presentada por UIP. Duración: 122 minutos. Apta para mayores de 16 años.
Nuestra opinión: muy buena
Tras una larga carrera que se inició hace casi un año con su première mundial en el Festival de Cannes y que incluyó decenas de galardones hasta llegar a los recientes cuatro premios Oscar (incluidos tres para los propios hermanos Coen como productores, directores y guionistas), finalmente llega a la cartelera argentina esta transposición de No es país para viejos , la penúltima novela de esa leyenda viviente de la literatura norteamericana que es Cormac McCarthy.
Ambientada en la zona fronteriza entre México y Texas, en 1980, se trata de una combinación del policial, la estética de western, la road movie por rutas, pueblos y moteles, el drama existencialista y la comedia negra, que apela por momentos tanto al humor absurdo como a una violencia explosiva que aflora de manera seca y brutal en los momentos más inesperados.
Sin lugar para los débiles , la mejor película de los Coen en muchos años después de varios traspiés, ratifica las aptitudes del dúo (maestría narrativa, impecable marcación actoral, gran elaboración visual en sociedad con el fotógrafo Roger Deakins, ingenio para la escritura de diálogos que aquí provienen en muchos casos del talento original de McCarthy), pero también sus carencias: un distanciamiento emocional y una apuesta permanente al patetismo, a la ironía y al cinismo, que dificultan la identificación y la empatía con los personajes.
A partir de una simple anécdota de corte policial (una transacción entre narcotraficantes que sale mal y deja como saldo unos cuantos muertos y una valija disponible con dos millones de dólares), serán tres los personajes en disputa: un implacable asesino serial (Javier Bardem), un codicioso cazador con look de cowboy (Josh Brolin) y un veterano sheriff próximo a jubilarse (Tommy Lee Jones), que investiga el caso y que es, además, el narrador del film y la reserva moral entre tantas bajezas y excesos.
Así como la reciente Petróleo sangriento (competidora de Sin lugar para los débiles en la carrera de los Oscar), el film de los Coen propone una impiadosa, desesperanzada reflexión sobre el germen, el origen, la raíz de la violencia, de la codicia y de las miserias humanas que engendra el capitalismo salvaje en el corazón más primitivo de la sociedad norteamericana (no es casualidad que ambos films estén ambientados en las zonas áridas de Texas).
La película, además del apuntado tono o toque Coen, que puede generar cierto rechazo, tiene un vuelco sobre el final que ha dejado a muchos espectadores descolocados. Sin entrar en detalles, cabe indicar que los directores prefieren abandonar la trama policial para concentrarse en un desenlace mucho más dialogado y reflexivo, de mayor hondura psicológica y que resignifica lo visto hasta entonces, pero que puede incomodar a quienes no les guste que los realizadores dejen "cabos sueltos".
El trabajo del trío protagónico y de intérpretes secundarios como Woody Harrelson o Kelly Macdonald es excelente, aunque cabe aclarar que los méritos de Tommy Lee Jones y Josh Brolin no son menores (casi podría decirse lo contrario) que los de un multipremiado Bardem, al que le tocó en suerte un personaje bastante más desatado y extremo que el de sus compañeros de elenco.
La puesta en escena, más allá de los posibles cuestionamientos que las decisiones artísticas de los directores generen, está llena de hallazgos. El cine estadounidense, afortunadamente, ha recuperado lo mejor de los Coen, aquellos talentosos jóvenes que sorprendieron en la primera parte de sus carreras con títulos como Simplemente sangre , Barton Fink , Educando a Arizona , De paseo a la muerte o Fargo . Y vaya si Hollywood ha recompensado, con creces, este bienvenido y esperado regreso a las fuentes.Muy buena



