
Con el espíritu del Lejano Oeste
Johnny Depp anticipa el estreno del jueves y cuenta cómo se propuso rescatar el lugar del indio en el western
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SANTA FE, Nuevo México.- A unos 200 metros del salón con aire acondicionado desde el que Johnny Depp saluda al ejército de medios llegado desde los cinco continentes para escucharlo, auténticos cowboys preparan, en un establo que no parece haber variado mucho en 150 años, un paseo a caballo para turistas y viajeros.
En pocos minutos, ese grupo recorrerá al estilo de los clásicos westerns un sendero con imponentes vistas que se levanta entre las montañas y cañadones del valle de Tesuque, a algo más de 2100 metros sobre el nivel del mar. Ninguno de los improvisados vaqueros que se disponen a recuperar la esencia del Lejano Oeste imagina que muy cerca de allí, uno de los rostros más famosos del cine mundial llegó hasta este lugar con un propósito muy parecido.
En el corazón de una antigua hacienda reconvertida en albergue rural y spa de lujo, Depp se pone al frente de la movida más arriesgada de Hollywood en mucho tiempo: la recuperación a gran escala del western, el género épico por excelencia del cine clásico de Hollywood, reducido en las últimas décadas a la mínima expresión.
Con el cabello corto, la barba cuidada, anteojos oscuros y un chaleco negro sobre la camisa blanca, bajo la cual se dejan ver colgantes y adornos, Depp está a años luz de la caracterización de Toro, nombre que en el doblaje al español y en los subtítulos para toda la región de habla hispana tendrá un personaje cuyo nombre original es Tonto. Se trata del inseparable acompañante indio de un famoso héroe enmascarado del Lejano Oeste (encarnado ahora por Armie Hammer), dueño de una noble y muy popular historia desde los años 30 del siglo XX gracias, primero, a la radio y, luego, a una muy popular serie de TV de los años 50.
Con este dúo (y una aventura que costó 200 millones de dólares y estuvo a punto de colapsar por sus gigantescas dimensiones), los estudios Disney, el poderoso productor Jerry Bruckheimer y el director Gore Verbinski intentan repetir desde el western la misma provechosa experiencia que dejó la saga del capitán Jack Sparrow para el cine de piratas. "El público dirá si habrá más aventuras del Oeste en el futuro", comenta a LA NACION un confiado Bruckheimer.
Sentado al lado del productor de El Llanero Solitario (cuyo estreno en la Argentina anuncia Buena Vista para el próximo jueves), un muy relajado y bastante serio Depp mide cada palabra al responder las preguntas de la prensa internacional mientras busca concentrarse en un punto: la reivindicación definitiva de los habitantes nativos de los Estados Unidos frente al eterno maltrato de Hollywood. "Mi gran amigo y mentor Marlon Brando –señala– siempre me habló del modo equivocado en que el cine trató a las tribus nativas de mi país. Siempre eran presentados como salvajes o seres inferiores. Lo más importante para mí era hacer al menos un intento para borrar esa impresión."
–¿Y de qué manera trata de corregir eso la película?
–Adoptando, aunque de una manera bastante extraña, todos los clisés. De esa manera, primero, queda al descubierto esa gente que siempre condicionó la forma en que miramos a los americanos nativos desde el cine. Mediante ese truco, podemos cambiar el enfoque y encarar un camino diferente. En mi opinión, los nativos de los Estados Unidos deberían mantener su condición de guerreros para que, de esa manera, puedan preservarse sus lenguas originarias y sus costumbres tradicionales.
–¿Tuvo en cuenta alguna referencia en particular para construir su personaje?
–Pensé mucho en mi bisabuela. Ella, aparentemente, tenía algo de sangre india, largas trenzas y tabaco escondido bajo los senos. A partir de eso, escuché muchas veces siendo niño que yo mismo tenía sangre india. Que era parte cherokee, parte creek, parte chickasaw...
–¿Que sabía del Llanero Solitario y de su compañero indio antes de participar en esta película?
–Crecí viendo en televisión las repeticiones de los capítulos de la serie de televisión. Siempre me quedó en la cabeza la idea de que Tonto aparecía allí como un simple asistente del verdadero héroe y así quedó registrado en mi cabeza. Cuando me comprometí en este proyecto, fue madurando día tras día la idea de que la película iba a ser una oportunidad magnífica para corregir esa equivocación. Tonto es quien de verdad construye y define al Llanero Solitario, y creo que lo hace de un modo muy poético. Finalmente, las cosas se dicen y se hacen como son.
–Ya andan dando vueltas algunas críticas sobre la forma en que interpreta a Toro.
–Lo sé y la verdad es que no me molestan. Imaginaba algo así y está todo bien. Lo sabía desde que me propuse representar sin prejuicios y del modo más ajustado a la nación comanche. La gente puede criticar cualquier personaje y hasta disecarlo de la manera que le parece más adecuada. Cada uno tiene su propia opinión. Como dijo una vez el gran Christopher Hitchens: "Todo el mundo tiene un libro dentro de sí y ahí es donde exactamente debería quedarse".
–Hace poco, usted fue nombrado miembro honorario de la nación comanche.
–Y estoy muy agradecido por eso. Ese título tiene un gran valor para mí, sobre todo, en un aspecto al que no le suelo prestar mucha atención. Quería expresar, sobre todo, que los habitantes nativos de esta tierra fueron calificados de salvajes desde que Cristóbal Colón desembarcó en el lugar equivocado y decidió bautizarlo como las Indias, llamando precisamente indios a sus habitantes. Ésa es nuestra historia, una historia bastante extraña y particular que merece ser revisada. Siempre me consideré a mí mismo algo así como un fugitivo, por eso no me importa demasiado lo que digan.
–¿Llegó a fumar la pipa de la paz?
–Lo hice todas las veces que fue necesario porque me gusta mucho la paz.
–En el Lejano Oeste, personajes como el suyo solían intercambiar objetos mano a mano con el hombre blanco. ¿Se le ocurre algo de gran valor que en algún momento le haya tocado intercambiar por alguna necesidad?
–Alguna vez tuve que cambiar algo por un pan de jabón usado [risas]. Pero no estoy demasiado interesado en esas cosas.
–Tal vez quiera cambiar algo de lo que tiene para recuperar el anonimato, la posibilidad de volver a pasar inadvertido.
–¿Habla de anonimato? Sí, tengo un lejano recuerdo de eso. Pero no cambiaría nada. Me gusta la vida que llevo. Y soy por naturaleza una persona que se interroga por todo y siente curiosidad por todo. Por otra parte, no serviría para los negocios. Me conformo con muy poco.
Dos citas curiosas y de otro tiempo
Dos menciones bastante curiosas llamaron la atención entre los dichos de Johnny Depp. La primera se vinculó con algunas de las primeras críticas que el actor recibió por el modo en que personificó en esta película a un indio. "Escuché decir que mi sombrero coronado por un pájaro y mi maquillaje no son otra cosa que la versión piel roja del blackface", señaló, a propósito de un recurso muy usado a comienzos del siglo XX en los Estados Unidos, cuyo más reconocido exponente fue Al Jolson en El cantor de jazz.
En esos casos, los artistas de raza blanca se pintan enteramente la cara de otro color y se cuidan sobre todo de que sus labios se destaquen, acentuándose allí el trazo más grueso de la pintura. Con esa máscara podrían decir cosas que un genuino nativo jamás se atrevería a pronunciar.
La otra cita llamativa de Depp respondió a una pregunta que indagaba sobre el perfil trascendente de su personalidad. "No soy una persona particularmente espiritual –contestó el astro–, pero la única iglesia que tiene sentido para mí es el sweat lodge", en alusión expresa a ciertos lugares específicos en los que sacerdotes o chamanes realizan ritos de purificación en ambientes cerrados de los que emana vapor, a la manera de un sauna.
Jack Sparrow gana por KO
SANTA FE, Nuevo México.–Además de confirmar, junto al productor Jerry Bruckheimer, que volverá a personificar al capitán Jack Sparrow en la quinta película de Piratas del Caribe (cuyo rodaje comenzaría en enero), Johnny Depp admitió que en una pelea a puñetazo limpio, mano a mano, Sparrow noquearía sin problemas a Toro. "El indio no tiene ninguna chance. Todo está terminado para él antes de empezar. Sparrow es mucho más oscuro y enfrentarlo sería algo bastante desagradable", señaló.




