El punto de vista del director

El debutante Raúl Rodríguez Peila
(0)
25 de abril de 2004  

Raúl Rodríguez Peila es asistente de dirección y como tal trabajó con importantes cineastas argentinos de los últimos años, como Marcelo Piñeyro o Eduardo Mignogna. Recientemente terminó de hacerlo en "La puta y la ballena", de Luis Puenzo, cuando fue convocado por Carlos L. Mentasti para dirigir éste, que será su debut como director.

"Estudiamos el género de comedia policial, que es lo que los productores querían, y hay cuatro o cinco puntos que no pueden faltar. Uno es la comedia a través de los opuestos. Acá teníamos la dificultad que eran dos tipos parejos, que no queríamos relacionarlos con una fuerza policial a pesar del género, sino con una historia personal, por eso no son policías. También sabíamos que había que juntarlos y que son opuestos por cuestiones diferentes a las típicas: por sus vidas, su formación y de cómo encaran los problemas", dice Rodríguez Peila seguro al dar instrucciones, más allá de la mirada supervisora de Mentasti y Bossi, presentes en el rodaje.

"El personaje de Echarri es Javier Labat, "El vasco", que toma la vida en blanco y negro, sin grises. Para él las cosas son como son. Es parte de una dinastía de transportistas y después de un accidente complicado, se le achaca una cuestión vinculada con el tráfico de drogas. El de Tony Corsini también viene de una dinastía, pero italiana y de grandes estafadores. El es diferente: tiene matices, está preparado para la estafa de guante blanco. Los Corsini nunca mataron a nadie y hasta son respetados por la policía, pero Tony comete un error que lo lleva a la cárcel. Para evitar quedar encerrado acepta una probation, es decir resolver un caso a cambio de libertad y es ahí donde lo colocan delante de la vida de Labat", sintetiza el arranque de una historia que es una búsqueda: uno quiere vengarse, el otro seguir libre a cambio de una aventura y la de una mujer, cansada de la traición de los hombres.

"Hay muchos efectos, pero no buscamos el efectismo: entre una gran explosión y un tiroteo, me quedo con el tiroteo", dice Rodríguez Peila, convencido. Habrá que ver.

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.