
Una rareza dentro de la filmografía de Enrique Dawi, quien no quiso filmar ni una escena de besos, esta comedia dramática mostró por primera vez en el cine nacional una historia de amor homosexual que no terminaba en tragedia
Hay mucha mistificación respecto de los años ochenta. En cierto sentido, son los nuevos 60, una década vista como innovadora, libre y feliz. Ninguna de las dos lo fue completamente, aunque es cierto que podría aplicarse eso de “éramos felices y no lo sabíamos”. En todo caso, en la Argentina los años 80 implicaron, sobre todo, el final de la última dictadura militar y el entierro definitivo del autoritarismo de instituciones rancias a cargo de una frágil democracia. Como sucede siempre -pero siempre-, los pueblos están por delante de sus representantes, y en algunos temas y algunas costumbres los argentinos resultaron mucho más permisivos y avanzados que quienes tenían el la obligación de hacer las reglas.

