
Con Jesse Eisenberg, Kristen Stewart y un elenco de jóvenes promesas que ahora son estrellas consagradas, el film de Greg Mottola sabe captar a la perfección el momento del paso de la juventud a la madurez
Películas sobre los años 80 hay unas cuantas, pero pocas son tan atesorables como Adventureland (2009), de uno de los directores que más prometían a finales de la primera década de este siglo. Adventureland, tal vez una de las películas definitivas sobre la época, fue el tercer largometraje de Greg Mottola. Sus películas anteriores habían sido Deseos y sospechas (The Daytrippers, 1996, con guion propio) y Supercool (Superbad, 2007, con guion ajeno), a estas alturas ya de indiscutible y merecido estatus de culto. Entre ambas, había trabajado para la TV. Luego de Adventureland, en estos catorce años, vendrían solamente tres largometrajes cinematográficos, uno televisivo y unas cuantas incursiones en series.

