
1

Aunque esta declaración suene subjetiva, una de las razones por las cuales las películas del Hollywood de hoy nos parecen menores respecto de las de algunas décadas atrás es por el prejuicio. No el que había, sino el que hay hoy: cuando se comparan films de los años ochenta (nuestra nueva Edad de Oro, como los sesenta lo fueron en... bueno, los ochenta) cabe la posibilidad de que pensemos “esto ya no se puede filmar”. Y es cierto: en lugar de que las sociedades se volvieran menos prejuiciosas, en pos justamente del respeto a la diversidad se volvieron paradójicamente más conservadoras y restrictivas.




