
Ninotchka (1939) fue la penúltima película de Greta Garbo y también su primera comedia, una gran sátira política dirigida por Ernst Lubitsch que se promocionaba con la promesa de verla como nunca antes en la pantalla: con una sonrisa
“¡Garbo ríe!”. El tamaño de estas dos palabras sorprendían tanto como el rostro sonriente de la diva más grande de su tiempo en el afiche original que acompañaba, en abril de 1940, la campaña promocional del estreno de Ninotchka en los cines argentinos. La penúltima aparición en cine de la “divina” actriz sueca llegó a estas tierras dos meses después de su derrota en el Oscar. Hasta esa instancia había llegado como una de las diez nominadas a la mejor película de 1939, pero debió resignarse al inevitable triunfo de Lo que el viento se llevó.
