Ikigai, la sonrisa de Gardel: el ejemplo de Regina Satz
Muy buena (Argentina/2017) / Dirección: Ricardo Piterbarg / Guion: Ricardo Piterbarg y Telma Satz / Fotografía y cámara: Juan Costamagna / Montaje: Roly Rauwolf / Música: Sebastián Díaz / Duración: 72 minutos / Calificación: apta para todo público.
Mirta Regina Satz, mujer multifacética e inquieta, artista plástica, cantante y bailarina de tango, halló en el arte el refugio que le permitió transitar sus años de dolor y de desconcierto. Tras sobrevivir al atentado a la AMIA, lugar en el que ella trabajaba diariamente, a partir del 18 de julio de 1994 concentró todas sus energías en la labor de arte comunitario que desarrolla en su casona de Parque Patricios.

Con entereza ella abrió sus puertas de ese espacio a todos quienes se acercaban a él y lo transformó en una usina de creatividad donde personas de todas las edades aprenden a compartir y a expresarse. En este contexto Mirta concibió la idea de realizar un mural colectivo y recordar a ese símbolo porteño que es Carlos Gardel, a partir del trabajo con pequeños trozos de azulejos que forman las cien caras del eterno cantor de tangos.
Ricardo Piterbarg recorre en este cálido documental la trayectoria de esa mujer que sobrevivió a la catástrofe, y comprometió un nuevo rumbo para su vida. La propia Mirta se encarga de narrar a cámara todos los detalles del terror de esa mañana de 1994 apoyándose en fragmentos de noticieros y recortes de diarios. De su historia surge ikigai, término de origen japonés que significa, como la trayectoria de su protagonista, tener una razón para vivir.
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