
El film de 1968 dirigido por Franco Zeffirelli y protagonizado por dos jóvenes actores de 18 y 16 años marcó una época, le trajo fama y fortuna al realizador y arruinó la vida de sus intérpretes
“Nunca hubo historia de más desconsuelo que la que vivieron Julieta y su Romeo”. La famosa frase con la que concluye Romeo y Julieta, el trágico romance escrito por William Shakespeare, se representó en innumerables escenarios alrededor del mundo, fue citada en ensayos y análisis críticos sobre la obra del bardo de Avon y fue trasladada al cine y la TV desde la primera versión fílmica de 1908 hasta la actualidad. Aunque de todas las adaptaciones del relato de los jóvenes amantes de Verona, la que más desgracias e infortunios parece haberle traído a sus protagonistas es la que realizó en 1968 el director Franco Zeffirelli.

