
El salvaje homicidio de Pier Paolo Pasolini, ocurrido al poco tiempo del estreno de Salò o los 120 días de Sodoma, contribuyó al halo maldito de este clásico inspirado en la obra de Sade, que no se estrenó comercialmente en nuestro país
Quizás el lector memorioso recuerde que, en la esquina de Rodríguez Peña y Corrientes, donde hoy hay un teatro, había un cartel que promocionaba estrenos. Allí estuvo el aviso de E.T., el extraterrestre durante buena parte de 1983. El que le siguió fue el de Salò o los 120 días de Sodoma, un anuncio que adelantaba el estreno de un film prohibido en la Argentina desde su realización en 1975 y que, democracia recuperada mediante, parecía que llegaría finalmente a las salas en la andanada que también liberó desde locuras pornográficas como Garganta profunda hasta la histórica La naranja mecánica.

