
Esta semana se estrenó la última entrega de esta serie de films, que ya lleva siete producciones realizadas
Otra vez Scream, y esta vez es la séptima en la que el asesino de máscara constante e identidad variable va a por la pobre Sidney y, en este caso, también su hija. La crítica del estreno se la dejamos al benemérito colega de nuestro diario. La idea aquí es hablar un poco de cómo esta serie llegó a ser lo que es, una franquicia siempre exitosa que nació de reírse de la propia idea de la franquicia exitosa, de los lugares comunes, del manual de estilo del cortagente sanguinolento. Es un aditamento que esta séptima entrega la dirija el verdadero cerebro detrás del asunto, el guionista Kevin Williamson, porque trasluce el tono con el que pensó el asunto. Pero eso habrá de descubrirlo el lector interesado, curioso o cinéfilo omnívoro (¿los hay aún?) en las salas. Aquí vamos a por el pasado.

