
Un repaso por la trayectoria del primer e inmortal 007, pero también por el resto de su filmografía
Cuando le presentaron a Ian Fleming la lista de candidatos para interpretar al espía británico encantador, seductor, suave y carismático que había imaginado en sus novelas, no estaba convencido de que un escocés de clase trabajadora fuera el indicado para cumplir el trabajo. Roger Moore o James Mason parecían mejores candidatos. Quien no tenía dudas era el productor Cubby Broccoli, que sentía que un camionero de Escocia poseía “virilidad animal” para el rol. Cuando lo entrevistaron, el coproductor Harry Saltzman se quedó impresionado por el espíritu rebelde y contestatario del postulante: “Hablábamos con él y veíamos que tenía la masculinidad que estábamos buscando. Cada vez que quería hacer valer una idea, golpeaba nuestro escritorio. Sabíamos que tenía algo”. El nombre era Connery, Sean Connery.
