Superman: cultura gay y religión

Antes del estreno de su nuevo film, el Hombre de Acero enciende polémicas y abre varios interrogantes
Marcelo Stiletano
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16 de junio de 2006  

Inmediatamente después de que el director de "Superman regresa", Bryan Singer, clausurara con una rotunda negativa el intenso debate planteado a lo largo de las últimas semanas en torno de un supuesto retrato del superhéroe con referencias homosexuales para su inminente regreso al cine, un nuevo escenario de discusión acaba de iniciarse con similar vigor.

Cuando ya está en marcha la cuenta regresiva para la reaparición del Hombre de Acero en la pantalla grande -el estreno de "Superman regresa" está previsto para el 28 del actual en Estados Unidos y para el 13 de julio en la Argentina-, el héroe llegado del planeta Kriptón aparece identificado con la figura de Jesucristo.

"Cuando hablo con la gente acerca de Superman y pregunto por qué le gusta, responden cosas como que «lucha contra el demonio» y «porque es bueno». Todas esas cosas tienen obviamente a Jesucristo como espejo. Entonces, pregunto por qué les gusta Jesucristo y la conversación es exactamente igual", explica Steve Skelton, autor del libro "El evangelio según el superhéroe más grande del mundo".

Skelton, promotor de un programa de estudios de cuatro semanas, titulado "The Superman Bible Study", explica que si bien no hay comparación directa entre ambos, salta a la vista que Superman es una figura de netos contornos cristianos, cuyo paralelo nace del hecho de que ambos son enviados a este mundo por sus padres celestiales.

Los defensores de esta idea se apoyan, sobre todo, en un momento clave del trailer del film. Allí se ve a Superman (encarnado por primera vez por el hasta aquí casi desconocido Brandon Routh) con los ojos cerrados mientras resuena en su mente la voz paterna de Marlon Brando, que personificó a Jor-El en el "Superman" de 1978 y aquí "reaparece" gracias al material de archivo, diciéndole a su hijo que fue enviado a la Tierra porque el género humano "perdió la luz que le ilumina el camino".

Al terciar en la discusión, Singer admitió que mirar a Superman en términos alegóricos como una suerte de figura mesiánica forma parte de los mitos con los que se alimentaron muchas nuevas generaciones. "En su origen, la historia de Superman se parece mucho a la de Moisés", reconoció Singer.

Según otras interpretaciones, Jerry Siegel y Joe Schuster -creadores de Superman y de origen judío, como el propio Singer- presentaron por primera vez al personaje en una historieta de 1938, inspirándose en la historia bíblica de Moisés y tomando también como referencia al Golem, un personaje de características sobrenaturales que también aparece mencionado en el Antiguo Testamento.

No sería extraño, así, que aun de un modo silencioso o reservado, los responsables del regreso de Superman al cine piensen en la posibilidad de llamar la atención de los potenciales espectadores cristianos, que sobre todo en Estados Unidos han demostrado su poderío en la taquilla gracias a películas como "La Pasión de Cristo" y el reciente primer episodio de "Las crónicas de Narnia".

Un escenario de ribetes parecidos, pero con destinatarios bien diferentes, abrió incontables especulaciones en torno de "Superman regresa" en las semanas precedentes. Todo nació con una nota publicada en The Advocate, una de las publicaciones de perfil homosexual más influyentes de Estados Unidos, a través de una nota de tapa titulada "¿Qué tan gay es Superman?". Y el diario Los Angeles Times, cuyos artículos son referencia insoslayable en Hollywood, se interrogó acerca de cómo podría ayudar o dificultar la marcha de la película en las boleterías el hecho de presentar a un Superman de contornos homosexuales. Las referencias invocadas a partir de allí en innumerables foros de debate abiertos pasaban, entre otras, por el ceñido traje del superhéroe y su pose.

La inversión de los estudios Warner para este film es más que considerable (unos 260 millones de dólares) y como las generaciones más jóvenes parecen haber perdido interés en esta clase de superhéroes clásicos, reemplazados por otros modelos más actualizados, el público al que apunta el film es el de los jóvenes y adultos que crecieron en contacto con las aventuras del Hombre de Acero y con las películas protagonizadas por el malogrado Christopher Reeve.

Singer, que se reconoce homosexual, fue el primero en frenar la avalancha de rumores iniciada en The Advocate. "Superman es el personaje más heterosexual de todas las películas que llevo filmadas. No creo que alguna vez haya sido gay", dijo. Respecto de los comentarios sobre la indumentaria del Hombre de Acero, dijo que los X-Men y el Hombre Araña también usan trajes ajustados y jamás se habló de ellos como gays.

El propio Routh terció en el debate al señalar que lo primero que se menciona al hablar de Superman es su vínculo romántico con Lois Lane (Luisa Lane, para quienes seguimos al héroe desde las revistas de historietas hechas en México). "Cuando escucho hablar de Superman como icono gay, digo que es un icono para todas las elecciones de vida, todos los países, todas las razas y todas las religiones", señaló el actor.

En la película que estamos por conocer, Superman regresa luego de cinco años a la Tierra y descubre que Lane (Kate Bosworth) tiene un nuevo amor y un hijo, además de vérselas de nuevo con su archienemigo Lex Luthor (Kevin Spacey).

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