Tres mujeres y un destino
Nicole Kidman, Julianne Moore y Meryl Streep en un alegato sobre la vida
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Publicada en 1998, la novela "Las horas", de Michael Cunningham, fue celebrada como un relevante acontecimiento literario. Recibió el Premio Pulitzer y su autor realizó casi un imposible: tomó una obra canónica y, al reelaborarla, la hizo propia. En sus páginas describió cómo tres mujeres pertenecientes a diferentes épocas históricas son reunidas en esta obra que transita por tres individualidades que comparten un solo sentimiento: han estado viviendo sus vidas para otras personas.
Estas mujeres están unidas entre sí como los eslabones de una cadena, sin advertir que es el poder de una gran obra literaria el que, irrevocable, altera sus existencias. La primera de ellas es Virginia Woolf, que en los suburbios de Londres, a comienzos de la década del veinte, lucha contra su propia locura al escribir "Mrs. Dalloway", su segunda novela, que la colocará definitivamente entre las más importantes escritoras de su época. Más de una década después, Laura Brown, una esposa y madre que vive en Los Angeles, al término de la Segunda Guerra Mundial lee "Mrs. Dalloway" y la encuentra tan reveladora como para comenzar a considerar un cambio devastador en su vida. Finalmente, en la Nueva York actual, Clarisa Vaughan, una moderna versión de la Mrs. Dalloway de Virginia Woolf, está enamorada de su amigo Richard, un brillante poeta que está muriendo de sida.
Las tres historias se entrecruzan y, finalmente, se unen en un momento sorprendente y trascendental de reconocimiento compartido. Cuando el productor Scott Rudin adquirió los derechos de la novela de Michael Cunningham, muchos se preguntaron cómo una pieza literaria no lineal y tan llena de matices podía ser trasladada al cine. Sin embargo, la idea de entrelazar diferentes historias en distintas épocas no es un nuevo concepto cinematográfico. Ya en 1916 el realizador D. W. Griffith había tomado esa idea para su ya clásico film "Intolerancia".
La traslación a la pantalla grande de "Las horas" representó un verdadero desafío tanto para su productor como para Stephen Daldry, su director, que había dado pruebas de su talento en "Billy Elliot" (2000), su primer largometraje, y para David Hare, su guionista, un autor consagrado cuyos textos fueron representados continuamente en los escenarios de Broadway y el West End a lo largo de los últimos veinte años. El terceto debió trabajar denodadamente para que la historia, una especie de "puzzle" que se va desentrañando a medida que avanza su metraje, pudiese llegar al público con toda la fuerza dramática de la novela original.
El guionista David Hare apuntó en un reportaje: "Pensé en lo fascinante de la táctica de narrar tres historias sin que el espectador entienda cómo se conectan. Cuando se logra esa fascinación se entiende ampliamente cómo se enhebran en el relato esas vidas alejadas en el tiempo y en las circunstancias". Cuando llegó el momento de elegir el elenco, no fue menor el esfuerzo de los responsables de "Las horas" para lograr que cada personaje contuviese toda la carga emotiva que necesitaban esas tres antiheroínas y la fauna humana que las rodeaba. Tras muchas horas y días de pruebas y de descartar nombres, surgieron tres actrices talentosas que se decidieron a asumir la responsabilidad que se les ofrecía. Así, Meryl Streep, ganadora de dos premios de la Academia de Hollywood y nominada doce veces al Oscar, se puso en la piel de Clarissa Vaughan; Julianne Moore, cuyo trabajo en "Hannibal", de Ridley Scott, la consagró internacionalmente, fue Laura Brown, en tanto que Nicole Kidman, coprotagonista de "Moulin Rouge", entre otros recordados títulos, encarnó a la atormentada Virginia Woolf.
Pero los grandes nombres no fueron, en el elenco de "Las horas", solamente las integrantes de este talentoso trío, sino que a ellas se sumaron Ed Harris, de larga y galardonada trayectoria cinematográfica; Toni Collette, que saltó a la fama con "Sexto sentido" y está ya convertida en una de las nuevas y más rutilantes figuras de la cinematografía norteamericana, y Jeff Danields, que realizó su debut en la pantalla grande en 1981 con "Ragtime", de Milos Forman. Con un reparto tan potente, un guión delineado con absoluta precisión, un productor arriesgado y un director talentoso, "Las horas" debía convertirse en un film tanto para el éxito como para la más enfervorizada discusión. Su estreno en los Estados Unidos conmovió tanto al público como a la crítica, y el film no tardó en encaramarse a los títulos que podían ser nominados por la Academia de Hollywood.
En el acto realizado el martes en el Samuel Goldwyn Theatre de Beverly Hills, "Las horas" superó las expectativas más optimistas: logró nueve nominaciones, entre ellas en los rubros mejor película; mejor director; mejor actriz (Nicole Kidman); mejor actor de reparto (Ed Harris), y mejor actriz de reparto (Julianne Moore). Y como dato curioso y ya comentado en estas páginas, Julianne Moore aparece 33 minutos en la pantalla, y Nicole Kidman apenas ocho. Pero estas breves intervenciones bastaron para demostrar el talento interpretativo de ambas, que, sin duda, esperan que el preciado Oscar llegue a sus manos. Por de pronto, ayer, el Festival de Berlín las consagró como las mejores.





