
El canto lírico los clasifica según sus registros, que a diferencia de las voces femeninas, son cuatro y no tres: tenores, barítonos, bajos y contratenores; las razones por las que un tipo de intérprete es más apreciado por el público responde también a la larga historia del bel canto
Los instrumentos musicales son diferentes unos de otros según sus formatos, según los materiales con los cuales son construidos y, sobre todo, según el modo con el cual producen su sonido. Y salvo algunos pocos, como los de teclado, todos tienen distintos tamaños y, por consiguiente, diferentes alturas, colores, timbres y densidades. Así hay, por ejemplo, fagotes y contrafagotes o violines y chelos. Pero también está la voz humana, un instrumento invisible, de formato un tanto inescrutable y que es el resultado de la vibración de un material vivo y cambiante, las prestigiosas cuerdas vocales que, en realidad, no son cuerdas, literalmente hablando, sino unos pliegues que están dentro de la laringe.

