
Desde Veit Bach, en 1555, hasta la muerte de Wilhelm Friedrich Ernst, nieto de Johann Sebastian, en 1845, la familia de organistas, cantantes, clavecinistas y vientistas del compositor es una de las más estudiadas de la historia
Cuando la vida no circulaba a velocidad satelital y cierta estabilidad campeaba sobre la faz de la tierra, se daban las condiciones para que dentro de una familia, a lo largo de más o menos años y generaciones, se perpetuaran oficios. Hubo familias de carpinteros, agricultores, sastres, viñateros o pescadores. Y de músicos también, porque, a fin de cuentas, hasta el advenimiento del romanticismo y el concepto de la música como arte, ser músico no era sino detentar un oficio, con horarios, obligaciones, salarios y uniformes específicos incluidos.

