
Una nueva sorpresa de Nat King Cole
Son temas que habían quedado olvidados en antiguos archivos del sello Capitol
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Algunos de los boleros que Nat King Cole grabó en castellano hace cuarenta años cobraron inaudita actualidad a través de un film rodado en Hong Kong por el versátil Won Kar-wai: "Con ánimo de amar". Es que la relación de la pareja central de la película fue ubicada temporalmente por el realizador en 1964, época en la que esos boleros estaban de moda. Es un tópico de actualidad, porque la película produjo un impacto singular por su trama sutil pero también por el encanto de su atmósfera: al espectador argentino le resulta insólito volver a escuchar esos boleros en castellano en un marco tan exótico, pero -por otra parte- para cualquier hispanohablante de más de cuarenta años esas grabaciones constituyen algo familiar, por cierto nada novedoso.
Sin embargo, todavía será posible sorprenderse con Nat King Cole. Al menos, entusiasma saber que, a pesar de que el músico y cantante dejó este mundo a mediados de los sesenta, ahora se escucharán temas "nuevos". Viejas grabaciones, claro, pero unas cuantas de ellas inéditas. El material proviene de los antiguos archivos -acaso abandonados- de la otrora poderosa Capitol Records, la ya inexistente compañía grabadora del sello color violeta, que en los años cuarenta y cincuenta lanzó al mercado algunos hits clave, como muchos de los temas de Frank Sinatra, los de Nat Cole (ambos, muchas veces acompañados por los arreglos del insustituible Nelson Riddle), Stan Kenton, un todavía joven Lee Konitz y muchos otros.
El hallazgo dio lugar al lanzamiento de un CD de Nat King Cole titulado "Night lights", que acaba de ser editado, a treinta y seis años de la muerte del celebrado músico negro, extraordinario pianista y cantante, cabeza de uno de los más celebrados tríos de jazz de la década del cuarenta y luego exitosísimo baladista.
Un trío excepcional
Había nacido en Montgomery, Alabama, el 17 de marzo de 1917. Se inició como organista y cantor en la iglesia de su padre, cuando éste decidió instalarse con su familia en Chicago. Sus primeras armas profesionales las cumplió en 1936 con su hermano Eddie, quien lideraba el grupo Eddie Cole´s Solid Swingers. (Sus otros hermanos, Fred e Isaac, también eran músicos de jazz.) Ese mismo año Nat abandonó Chicago y se estableció en Los Angeles, donde formó su primer trío junto al guitarrista Oscar Moore y el bajista Wesley Prince. Esta formación, que prescindía de batería (la hasta entonces infaltable base de percusión), cambió sensiblemente los cánones de los conjuntos de jazz de la época, muy apegados al auge del swing.
Una década más tarde, cuando el pianista canadiense Oscar Peterson constituyó su primer trío, optaría por una formación similar, actitud que denota a las claras cuánto admiraba Peterson a Cole, con quien en sus principios mostró más de un rasgo estilístico en común.
Con su piano, su trío y su voz, Nat Cole (apodado The King) cubrió una parte importante de la discografía del jazz de los cuarenta, aunque ya en 1939 un maestro del vibráfono de la era del swing había reconocido los méritos del grupo: ese año, el King Cole Trio grabó con la Lionel Hampton Orchestra para el sello Victor. En 1940 -ahora en el sello Decca- el King Cole Trio inmortalizó en un disco "single" el tema "Sweet Lorraine", en el que Cole ejercitó esa voz arrastrada y cadenciosa que se convertiría en leyenda. En cuanto a ejecución, recibía el innegable legado de Earl Hines, uno de los pianistas clave en la historia del jazz, que había comenzado su carrera en los años veinte y a cuya influencia era difícil sustraerse. Pero Cole le daba su impronta, con sutilezas y arrebatos rítmicos.
No fue Oscar Peterson el único heredero del arte de Cole; las primeras grabaciones (fines de la década del cuarenta) del inefable Ray Charles, que luego se inclinaría al soul y al blues, suenan tan sorprendentemente afines a la onda de Cole que un oyente desprevenido podría confundirlo con un juvenil Nat.
El músico mantuvo su trío hasta 1951. Ese año, Capitol lanza los primeros discos "singles" de Nat King Cole como cantante solista, que luego serán recogidos en álbumes (discos LP), acompañado en algunos temas por la orquesta de Billy May. Algunos de los títulos de esas placas de pasta (cuyo registro, adviértase, ya cumplió el medio siglo) se han convertido en clásicos: "For sentimental reasons", "My first and last love", "Walking my baby back home" y el "Cole-hit" de todos los tiempos, "Unforgettable" ("Inolvidable").
En 1962 aparece un LP con una reunión cumbre: "Nat King Cole Sings, George Shearing Plays", una magnífica reunión de la voz de El Rey con el pianista ciego George Shearing, el formidable creador de "Arrullo de Birdland". (Este álbum de 1962 dio lugar a unas de las escasas actualizaciones del arte de Cole, gracias a una reedición de 1997, lanzada por el sello Blue Note.)
Cole, el baladista
Para entonces ya eran muy populares sus versiones de boleros clásicos -"Cole Español" data de 1958-, y ese mismo año de 1962 las exigencias del mercado lo llevaron a repetir la experiencia con "More Cole Español". Este Nat King Cole comercializado es el que, lamentablemente, ha sobrevivido con más fuerza y ha hecho olvidar las proezas del trío que, musicalmente, dejó una marca insoslayable en el campo del jazz. Un artículo de 1957 del crítico John Tynan, "Nat Cole: A story about a pianist who turned singer to find a kingdom", resume el curioso periplo de este músico excepcional que encontró la popularidad internacional como cantante de baladas románticas.
La discografía de Cole es inmensa, tanto en la etapa del trío como en la solista, en la que la compañía grabadora le destinó algunas de las buenas batutas de orquestas de cuerdas para acompañarlo: Gordon Jenkins, Dave Cavanagh, Billy May y el arreglador acaso más notable de los cincuenta y sesenta, Nelson Riddle. En esa discografía es interesante descubrir, en grabaciones del trío de 1947, algunos temas compartidos con el gran Johnny Mercer, implacable creador de canciones inmortales pero también personalísimo intérprete, de cuyos aportes se afirma -no sin razón- que son las influencias clave de las inflexiones que conformaron el estilo de Frank Sinatra.
Nat canta de nuevo
Ahora se conocerán canciones que el sello Capitol no lanzó al mercado en su momento. "Night lights" incluirá veinte temas, doce de ellos nunca editados antes, registrados entre 1955 y 1956. Hay dos títulos conocidos, pero insólitamente interpretados por Cole: "Never let me go" (tema de Bill Evans que ha conocido centenares de versiones, entre ellas las de Tony Bennett y la instrumental, del trío de Keith Jarrett) y "To the end of the earth". Entre los inéditos figuran: "Mr. Juke box", "Believe", "Something I wonder" y "The shadows".
El disco incluye, además, cuatro canciones de un musical que tuvo escasa difusión, "Strip for action": "I just found about love", "Dame crazy", "Love me As through there were no tomorrow" y "Too young to go steady".
La popularidad que le proporcionó esa curiosa desviación hacia el terreno de la música sentimental (lo descubrimos ahora en la película de Won Kar-way) alcanzó a países de Oriente, y aquellos temas dulzones que a veces rozaban el kitsch hoy pueden ser evocados con nostalgia: el tiempo dignifica ciertas desviaciones y las resignifica. Es curioso, pero visto a la distancia el de Nat Cole es un caso bastante excepcional en el desarrollo de la música popular del siglo XX; por un lado, la admiración y el entusiasmo que genera su música en los amantes del jazz y, por otro, esa vieja presencia en la memoria afectiva de una especie de tío romántico que aportó la calidez de su estilo a ciertos momentos inolvidables de la vida. Como se desprendería de una de sus más celebradas canciones, "I love you for sentimental reasons": más allá de su calidad musical, la voz y la personalidad de Nat King Cole persisten en el tiempo porque quien más quien menos le ha destinado un pequeño santuario (o un álbum de recuerdos) en su costado sentimental.
Nat King Cole, bautizado Nathaniel Adams Cole, murió de cáncer, en Los Angeles, el 15 de febrero de 1965.



