Voces por las Malvinas
Un repertorio de canciones interpretado por artistas populares
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Las "bandas de sonido" no sólo son tracks de películas y piezas teatrales. Son esas composiciones que musicalizaron algún momento de la vida de cada uno o de una sociedad. Hay canciones que uno relaciona con hechos de la infancia o con un noviazgo. Si imaginamos una banda de sonido de la Guerra de Malvinas es posible encontrar muchos más tracks que la "Marcha a las Malvinas" y una canción que mucho sonaba en esos años y en la que una nena le escribía una carta, casi toda en diminutivos a su hermanito (ese que "cuida las fronteras de la patria").
La banda de sonido de las Malvinas fue, también, "Reina Madre", de Raúl Porchetto; "Señora Violencia", de Miguel Cantilo, y "La hermanita perdida" que Atahualpa Yupanqui había escrito once años antes del conflicto.
Al cumplirse 30 años de aquella guerra, el Observatorio Malvinas –proyecto educativo y de investigación que nació en 2009 del trabajo conjunto entre la Universidad de Lanús y la Comisión de Familiares de Caídos en Malvinas e Islas del Atlántico Sur– recopiló más de un centenar de canciones que tienen relación con las islas. De ésas tomó 15, convocó a músicos muy conocidos de nuestro país para grabarlas y las editó en un CD, que es el primer volumen del Cancionero Malvinas.
Por el momento no hay distribución comercial de este trabajo. Sin embargo, las instituciones educativas interesadas en adquirirlo, pueden conectarse con el Observatorio a través de su sitio web (www.observatoriomalvinas.com).
Gran parte de los álbumes donde participan muchos artistas suelen ser desparejos. Este tiene mínimos desniveles. Sin embargo, en general es una producción muy cuidada y muy bien producida artísticamente, sobre todo al momento de hacer la convocatoria de músicos para cada grabación.
Son muchos: Ricardo Mollo, Raúl Carnota, Rubén Rada, Julia Zenko, Hilda Lizarazu, Juan Quintero, Antonio Tarragó Ros, Suna Rocha, Teresa Parodi, Lidia Borda, Verónica Condomí, Silvina Garré y Emilio del Guercio, entre muchos otros que suman un total de 57.
Ya con las voces de Horacio Fontova y Emilio de Guercio, que en la primera pista logran que lo marcial de la "Marcha de Malvinas" tenga sobriedad y, a las vez, la candidez de una canción de cuna, se puede sospechar que la estética de esta producción va por otros carriles que no son los más solemnes. Y es curioso cómo se acorta la distancia entre las concepciones chauvinistas y progresistas del ser nacional.
Como Malvinas es tanto más que el conflicto de 1982, el relevamiento realizado ofrece resultados interesantes, como los relatos de Antonio Rivero (peón del gobernador de Malvinas José María Vernet, en 1833), en la voz de Daniel Aráoz, o "La Vuelta de Obligado", triunfo de Miguel Brascó y Alberto Merlo que suena en la guitarra de Juan Quintero y en las voces de Raly Barrionuevo y Jorge Suligoy.
Y entre lo más contemporáneo de este repertorio llaman la atención versiones como la de "Señora Violencia", cantada por Ricardo Soulé y Ricardo Mollo.
Son muy interesantes los comentarios de cada tema que figuran en la lámina interna del CD. Hay uno (a propósito de "la hermanita perdida") en el que aparece el testimonio de ese Atahualpa Yupanqui siempre pícaro, siempre lúcido, siempre sabio, con una de sus más ingeniosas salidas: "Vino a verme un empresario inglés y me preguntó cuánto cobraba por dar cuatro recitales en Inglaterra. Y yo le respondí: las islas Malvinas".




