
Virginia Grey quería ser una estrella en Hollywood y tenía todo para serlo, pero debió conformarse con ser la eterna segundona
“He trabajado muy duro. No es solo el dinero lo que me anima. Quiero ser conocida como una buena actriz. Sería maravilloso que los espectadores fueran al cine e insistieran con verme en la pantalla”, decía Virginia Grey en un reportaje con la revista Silver Screen publicado en 1941. La entrevista que el periodista Dick Mook título “La chica que nadie conoce”, es una apasionada defensa de las habilidades actorales de Grey, de su experiencia frente a las cámaras y de la fotogenia que debería haberla transformado en una estrella. Un destino que, como ella misma explica en la nota, no estaba ni cerca de cumplirse, a pesar de que ya para principios de la década del cuarenta llevaba más de 20 años en Hollywood.
