
George Peppard, un actor todoterreno que Hollywood tildó de “incontratable” y alcanzó la fama demasiado tarde
Los inicios de su carrera le auguraban un próspero futuro, pero su personalidad y sus problemas con el alcohol le arruinaron más de una vez el éxito

Los inicios de su carrera le auguraban un próspero futuro, pero su personalidad y sus problemas con el alcohol le arruinaron más de una vez el éxito
“Hola, soy George Peppard. No soy un hombre amable. Solía ser un borracho. Se lo digo a todo el mundo, pero ya no lo soy”. Así recuerda el actor Dwight Schultz su primer encuentro con su compañero de elenco en Brigada A, la serie televisiva de los años ochenta que poco después de aquel peculiar saludo se convertiría en un fenómeno global y una nueva oportunidad de estrellato para Peppard, que llevaba más de tres décadas poniéndose piedras en el camino para lograrlo. Pero hasta él logró reconocer en el programa y en su personaje, el coronel John “Hannibal” Smith, lo que llevaba tantos años buscando: un papel con el que por fin podía ser algo más que el galán o el tipo duro y desplegar su talento como actor de carácter. Los espectadores más jóvenes lo descubrieron y apreciaron durante las cinco temporadas que duró la serie, mientras que el público de más edad se preguntaba por qué el actor no había concretado antes el potencial que evidentemente tenía.
