Saltar al contenido principal
Marcos Zucker: "Nunca me interesaron los papeles de galán. Mi fuerte es la composición, las pelucas y todo eso”
Suscriptores

Marcos Zucker, un “payaso triste” que conquistó al público con sus ocurrencias, pero vivió a la sombra de un gran dolor

Dio sus primeros pasos de niño cantando tangos, pero al crecer el humor se transformó en su aliado; la muerte de su hijo marcó su destino

Dio sus primeros pasos de niño cantando tangos, pero al crecer el humor se transformó en su aliado; la muerte de su hijo marcó su destino

12'
Compartir

Era un payaso triste. Parecido a aquel que durante años compuso en teatro y en televisión, hasta que un día lo dejó ir porque ya no lo divertía. Y aunque la descripción suene a demérito, en realidad es todo lo contrario. Porque Marcos Zucker fue un artista enorme, que se erigió por sobre el dolor y le brindó lo mejor de su talento al público, a los que se reían con él, a sus compañeros del cine, del teatro, de la televisión. No importaba si su corazón estaba flaco de alegría, lo que quedara sano, se brindaba a los demás.