
Quién es Ivana Rodríguez: la cuñada de Cristiano Ronaldo, que sufrió un duro trance y hoy triunfa con luz propia
En el último tiempo, abandonó el bajo perfil para convertirse en una revelación frente a las cámaras

Durante años, Ivana Rodríguez eligió el perfil bajo. Mientras su hermana construía una vida de suma exposición junto al futbolista Cristiano Ronaldo, ella era la mujer que aparecía en fotos y videos familiares y la que acompañaba, siempre en segundo plano, a Georgina. Hoy, todo eso parece haber quedado en el pasado. En apenas unos meses, esta española —oriunda de Girona— pasó de ser “la hermana de” a construir una identidad propia frente a las cámaras: ganó la primera edición del reality Top Chef: Dulces y famosos, conquistó al público con su fresca personalidad y acaba de convertirse en una de las madrinas de El Grand Prix del Verano.
Sin embargo, este cambio no fue solo profesional. Ivana también protagonizó una impactante transformación física que la volvió irreconocible. Pero detrás de su nuevo color de pelo, su maquillaje sofisticado y sus osados looks, se escondía un profundo proceso personal; ese que empezó después de sus embarazos y al que bautizó como “operación poderío”. “No creo que exista una nueva Ivana. Simplemente, me estoy reencontrando conmigo misma después de muchos años dedicados a mi familia y a acompañar a las personas que quiero”, confesó en una reciente entrevista con la revista ¡Hola! mientras remarcaba que crecer a nivel intelectual o profesional es tan importante como dedicarle tiempo a la salud y al bienestar personal.
De una infancia sin lujos a una vida entre Madrid y Asturias
Ivana es la hermana mayor de la modelo y empresaria Georgina Rodríguez. Si bien la mujer de Cristiano Ronaldo nació en Buenos Aires, ella es de Palamós, Girona. Sin embargo, ambas crecieron junto a su madre en Jaca, provincia de Huesca. Eso sí, su infancia estuvo muy lejos de este glamoroso presente: hubo carencias y pocas comodidades. “Mi hermana, mi madre y yo hemos sido una familia y siempre hemos estado súper unidas. Es verdad que a mí nunca me ha faltado lo básico. Pero también es verdad que a veces comía mejor y otras veces peor, igual que a veces teníamos agua caliente y otras no”, contó Georgina en diálogo con El País.
Ivana, por su parte, destacó lo unidas que siempre fueron con la modelo argentina. “De pequeñas dormíamos juntas en la cama con una bolsita de agua caliente para las dos y como estábamos juntando los pies, nos arañábamos con las uñas; nos llamábamos Gaviota y Gavilán”, reveló en Soy Georgina, la serie que su hermana estrenó en Netflix en 2022.
Con el tiempo, cada una hizo su camino. Georgina se mudó a Madrid, trabajó en una tienda de Gucci y en 2016 conoció a Cristiano Ronaldo, con quien acaba de casarse tras una década de amor. La mayor del clan también se instaló en la capital española, pero sus objetivos fueron diferentes: estudió Traducción e Interpretación en la Universidad Autónoma de Madrid y, años más tarde, se graduó en Psicología. “Mi Shima licenciada. Aún recuerdo cuando te preparabas (...) y el día que recibiste la nota final. Tus comienzos en Madrid, tu material de estudios pagado a plazos, tus interminables días de trabajo, de universidad y las mil horas de metro, en el que de él hacías tu lugar de estudio y tu comedor”, expresó la influencer en sus redes tras la graduación de su hermana mayor.
Asturias es su otro lugar en el mundo. Allí se mudó cuando conoció a su actual marido, el escultor Carlos García. Reconocido por exponer en ciudades como Nueva York, Tokio y Bruselas, es el artista plástico favorito de la Reina Letizia y de Ronaldo. De hecho, el busto de madera del futbolista, exhibido en el aeropuerto de Madeira, es de su autoría. Desde 2019, la pareja vive en una casa frente al mar en Gijón junto a sus dos hijas: Deva y Dafne.
“Operación poderío”
Para quienes la vieron en aquel documental que sigue la excéntrica vida de su hermana, cuesta reconocerla. Según ella misma declaró, su impactante transformación física comenzó en 2022, después de su primer embarazo. Durante la gestación de su hija Deva, sufrió una fractura de coxis que tuvo un gran impacto en su cuerpo: pasó de pesar 65 kilos a 100. “Durante años estuve muy centrada en cuidar de mi familia y hubo momentos en los que me dejé bastante en segundo plano. Mi cuerpo pasó por cambios muy fuertes y, sumado al cansancio, la falta de sueño y todo lo que implica la maternidad, sentí que necesitaba volver a encontrarme poco a poco, sin presión y desde un lugar sano”, contó en la entrevista con ¡Hola!
Su fractura de coxis y la pérdida de su padre también contribuyeron a ese estado de “abandono” que la española menciona. “El desgaste emocional también termina reflejándose físicamente. Con el tiempo aprendí que cuidarme no era algo superficial, sino necesario para poder estar bien y dar lo mejor de mí a los demás (…) Soy un espejo para mis hijas y creo mucho en predicar con el ejemplo”, reflexionó.
Con el objetivo de recuperar su peso y su salud, la mamá de dos niñas comenzó su “operación poderío”; una combinación de ejercicio, alimentación saludable y nuevos hábitos que le permitieron no sólo recuperar su figura sino energía, bienestar y confianza. “Siempre he estado en constante evolución, intentando mejorar en todos los aspectos. Pero hubo un momento en el que decidí ponerme en serio con mi bienestar físico y mental. Ahí nació mi ‘operación poderío’, basada en hábitos sencillos y sostenibles como comer saludable, caminar 10.000 pasos al día y añadir fuerza cuando se puede”, reveló quien no dudó en compartir su experiencia en redes.
Tras perder algunos kilos, Ivana comenzó a experimentar con su imagen, renovó su estilo, cambió su color de cabello y mostró, en cada look, su gran pasión por la moda y las tendencias; un mundo que siempre le interesó y que la llevó a trabajar en distintas boutiques fashionistas como su hermana.
“Siempre habrá cambios, tanto internos como externos porque creo que evolucionar es parte de la vida. Hace solo unos días volví al rubio después de un tiempo pelirroja, y seguramente seguiré experimentando porque soy muy camaleónica y nunca he entendido la imagen como algo fijo. También me encuentro en un momento en el que me siento cada vez mejor conmigo misma”, remarcó, satisfecha con la imagen que hoy en día le devuelve el espejo.
De asistente personal a estrella de televisión
Hasta hace un tiempo, Ivana alternaba su profesión académica con el rol de asistente personal y consultora de imagen de su hermana influencer. La televisión apareció en su vida casi por casualidad cuando a comienzos de este año fue convocada para participar de Top Chef: Dulces y famosos, un concurso de repostería muy parecido al formato de Bake Off.
Su frescura y espontaneidad ante las cámaras, sus habilidades para la pastelería y sus looks ocurrentes la convirtieron en la revelación del programa. “Me está sacando completamente de mi zona de confort. Es una experiencia inexplicable”, reveló en plena competencia.
“Ni en mis mejores sueños me hubiera imaginado que este 2026 me iba a dar este regalo. Soy la hermana de Georgina y la cuñada de Cristiano, pero también soy Ivana Rodríguez y estoy muy feliz de que todo el mundo me haya podido conocer”, remarcó quien no sólo se consagró como la gran ganadora del certamen sino también como la nueva figura de la TV española.
“Las hermanas sean unidas”
A pesar de que el presente de ambas es muy diferente a aquella infancia compartida en Jaca, la relación entre Ivana y Georgina es la misma de siempre. Se muestran cercanas, se aconsejan y cada vez que una habla de la otra, lo hace con total admiración. De hecho, la ganadora de Top Chef confesó que fue su hermana quien la convenció de participar del reality.
“Más que consejos, me ha dado apoyo. Me recordó el esfuerzo que supone este proyecto, la importancia de salir de la zona de confort y disfrutar de una oportunidad única”, contó la participante. Incluso compartió la frase que la esposa de Cristiano le regaló y que se convirtió en una especie de mantra durante toda la competencia: “Que nada te quite la ilusión. La vida es bonita”.
Si bien ser “la hermana de” y “la cuñada de” no es tarea fácil, Ivana asegura que la modelo y el deportista son grandes referentes para ella. “Referentes en estilo de vida, en salud, en recuperación física, en alimentación, en deporte. Y familia obviamente. Me apoyan muchísimo en todo y yo a ellos”, le dijo a la agencia de noticias Europa Press. “A veces vivo con la presión de dar buena imagen, de no afectar a mi hermana y a mi cuñado, de no afectar a mi familia… Pero trato de fluir, de confiar en mi intención y de eliminar esos pensamientos de mi cabeza”, se sinceró.
El vínculo entre ellos es tan estrecho que Ivana fue de las pocas personas que estuvieron presentes en la reciente boda de Georgina y Ronaldo. Antes de que la pareja pasara por el altar, ella ofició de testigo en el casamiento civil celebrado en Cascais, Portugal.
Mientras que muchos intentan encontrar algún rasgo de aquella tímida asistente que todos conocimos en la docuserie de Netflix en esta nueva Ivana, Rodríguez asegura ser la misma de siempre. “Simplemente es una parte de mí que hasta ahora no se había visto. Siento que ha llegado el momento de mostrarme tal y como soy”, advirtió, dando a entender que esta transformación recién empieza.



