
Con doce nuevos episodios, sus realizadores ya anunciaron que será la última temporada; dejó su marca en la comedia y trazó un camino que otros se animaron a transitar
Pocas experiencias televisivas recientes causan un efecto pavloviano de tanta felicidad como el que ocurre con el comienzo de cada episodio de Ted Lasso. Apenas se escucha el estribillo de la canción que Marcus Mumford compuso para la apertura de la comedia que está transitando su tercera temporada en Apple TV+, es muy difícil evitar una sonrisa o dos. Aquello de “Heaven knows I’ve tried” o “el cielo sabe que lo intenté” se transformó en el himno perfecto para la ficción creada por Bill Lawrence (Scrubs) y Jason Sudeikis que irrumpió con su mensaje de optimismo en los momentos más oscuros de la pandemia y funcionó en sus primeros tiempos como el antídoto más efectivo contra el cinismo que parecía una plaga tan complicada de erradicar como el maldito virus. El viejo cuento del sapo de otro pozo que tanto se utilizó en las sitcoms más tradicionales en este caso sumó muchas nuevas dimensiones con el programa que desde un principio eligió creer que la humanidad está a tiempo de corregir su curso autodestructivo y de cambiar las estrategias de juego antes de que se termine el campeonato.

