
Marcas registradas
Fuerzabruta, el Teatro Catalinas Sur y Stravaganza rompieron con todos los esquemas conocidos de la producción escénica
1 minuto de lectura'

Por fuera de los modelos de gestión teatral establecidos, los grupos Fuerzabruta, Stravaganza y el Teatro Catalinas Sur son casos únicos. Únicos y emblemáticos y modélicos, y bien diferenciados entre sí en lo que hace a sus propuestas estéticas, públicos, estrategias comunicacionales, manera de pararse en el mundo y en el mundo del espectáculo. Eso sí: son todos de un indudable éxito.
El árbol genealógico de Fuerzabruta nos lleva a La Organización Negra y a De la Guarda. En el principio de los principios, noche de Cemento de 1986, sus fundadores fueron un grupete de actores con ínfulas anarquistas que estaban hartos de un teatro en el que no se reconocían. A muchos años de esos primeros pasos alternativos, Diqui James, fundador de Fuerzabruta y el que pasó por los otros dos grupos mencionados, es ahora un señor del show business internacional. Sus producciones rutean con total normalidad por las distintas plazas del mundo. Van de San Pablo a Bratislava o de Moscú a Los Ángeles con la misma facilidad que la troupe del stravagante Flavio Mendoza se desplaza en estos días entre Buenos Aires, Carlos Paz y Mar del Plata, o con la misma naturalidad que Adhemar Bianchi, fundador del grupo Catalinas Sur, camina por el barrio de La Boca.
Acá (o allá) los productos que llevan la firma de Fuerzabruta son un éxito. Caso testigo: cuando en 2012 se presentaron en Tel Aviv, antes de la primera función habían vendido 40.000 tickets. En la actualidad, es el único grupo argentino de escala mundial en la ligas del entretenimiento en vivo a gran escala.
En 2001, cuando eran De la Guarda y varios de los actuales de Fuerzabruta estaban preparando la vuelta del espectáculo Período Villa Villa, se asociaron con el gobierno porteño para construir una sala, que se terminó llamando Villa Villa, en el Centro Cultural Recoleta. Aquella vez, invirtieron 250.000 dólares. A esa sala, ya como Fuerzabruta, suelen volver. De hecho, despidieron 2014 en ese escenario mientras otro elenco estaba (y está) de gira por China y otro estaba (y está) en Nueva York. Este año festejan sus diez años de vida. En el pico máximo de trabajo anual, tendrán unas 120 personas trabajando en las distintas áreas de producción. En perspectiva, llegaron a tener cuatro espectáculos presentándose al mismo tiempo en Buenos Aires, Nueva York, Santiago de Chile y Tokio.
El largo proceso de investigación y ensayo de un espectáculo que lleva la firma de estos señores le exige al grupo una exhaustiva indagación de materiales, así como la creación de un complejo espacio arquitectónico al servicio del show. En ese aspecto, un camino similar viene transitando Stravaganza desde el momento en que, hace apenas tres temporadas, arquitectos e ingenieros tuvieron que hacer radicales modificaciones al escenario del Teatro Luxor, de Carlos Paz, para meter ahí la pileta, los escenarios móviles y toda una compleja maquinaria escenotécnica que dio vida a la primera obra, que llamaron Stravaganza, Water in the arts.
Ese primer mojón readaptó a escala local un modelo de producción que usan las grandes compañías del entretenimiento global. Y resultó. En la temporada de 2011/12 fue el espectáculo más visto en la historia del teatro de verano de la Argentina. Tuvo tal fuerza de arrastre que, por primera vez, Carlos Paz tuvo más entradas vendidas que Mar del Plata.
Con el tiempo, esa mecánica de adaptar salas se convirtió en moneda corriente. Cuando se mudaron al teatro Broadway, de la avenida Corrientes, estuvieron tres meses (de lunes a lunes) trabajando en la vieja sala a la que le debieron poner la pileta, que pesa 40 toneladas, tapada por un escenario hidráulico que se eleva 4 metros. Actualmente, los stravagantes tienen tres espectáculos en tres ciudades distintas. A saber: Mar del Plata, Buenos Aires y Carlos Paz. Lo cual, es lo mismo que decir que manejan 7575 butacas, o que un sábado acaparan la atención (y la billetera) de unas 5800 personas pendientes de una gran maquinaria manipulada por unas 450 personas entre técnicos, artistas y una infinidad de etcéteras. En tiempos de giras, salen por las rutas argentinas hasta el fin con unos 15 camiones. En términos de inversión económica, ese escenario costó 15 millones de pesos. Si hasta el momento les dieron duro a las grandes ciudades argentinas, hay un pista que los podría llevar a Dubai (si allá está Maradona, ¿por qué no Flavio Mendoza?).
Del mundo a La Boca
Muy lejos de Pekín, por donde anda una troupe de Fuerzabruta, previo al desembarco de otra troupe clonada en Cosquín Rock, y menos lejos de Carlos Paz, kilómetro cero de Stravaganza, está el Grupo de Teatro Catalinas Sur. Si Fuerzabruta juega en las ligas mayores del entretenimiento global y Stravaganza reformuló criterios de producción que se aplican en otros lugares del mundo poniéndolo a andar en una plaza teatral devaluada, los de Catalinas Sur tienen otro modelo decididamente vinculado con lo comunitario, lo independiente.
El grupo está por cumplir sus 32 años de vida (una rareza para los tiempos que vienen corriendo). Su sede está en pleno corazón de La Boca (Benito Pérez Galdós 93, para más datos). El colectivo ha crecido de tal manera que al enorme escenario que tienen en esa esquina hay que sumarle los talleres de producción, los espacios de formación y hasta una guardería infantil para que las mismas familias que actúan en las obras puedan dejar a esos futuros actores al cuidado de otros vecinos.
Son de esencia barrial. Pero eso no significa que no vendan entradas por Internet, que tengan un nivel de alto profesionalismo, que no sean una marca en el mapa de la gestión teatral. De hecho, su página de Internet tiene su versión en inglés y francés cuando la del Teatro Colón, lugar cantado en el mapa del turismo cultural, sólo tiene una versión en castellano. ¿Tener una página trilingüe es esnobismo puro? No, a la fiesta que propone esta gente suele llegar público extranjero. Y local, mucho, que detecta fácilmente la ubicación de esta fábrica de ficción comunitaria ubicada en un barrio de fábricas abandonadas por el olor a choripán y de las delicias caseras que venden en la puerta, o por el clima de espacio público tomado por el espíritu festivo o por los Bomberos Voluntarios de La Boca, que cuidan los coches de esos otros vecinos devenidos en espectadores.
Como todo grupo, tiene su caballito de batalla. En este caso, se trata del espectáculo El fulgor argentino. Estrenado en 1998, fue visto por unos 200.000 espectadores (leyó bien). En él, trabajan unos 100 vecinos convertidos en actores y músicos de todas las edades y de todas las profesiones posibles. A lo largo del año organizan un festival de títeres internacional de primer nivel, tienen una orquesta (a)típica, generan montajes destinados a toda la familia, y dan talleres y cursos. Hace ya unos años, un programador europeo llevó a El fulgor argentino a Barcelona convencido de que esa obra, este grupo, es una especie de Théâtre du Soleil, la sala que dirige Ariane Mnouchkine, versión rioplatense (no es para nada desacertado pensarlo de ese modo).
De lo que generan esta gente de La Boca a la troupe mediática de Stravaganza o la pátina de alternativos y modernos de Fuerzabruta parece haber enormes diferencias. Pero en tren de similitudes, son tres marcas teatrales incuestionables desde el punto de vista de la producción y gestión escénica de las últimas tres décadas.
Distintos y parecidos
Grupo Catalinas Sur
Este año festeja sus 32 años de vida. Dirigido por Adhemar Bianchi, el espíritu de grupo comunitario se articula con un alto profesionalismo. Tienen sede propia en La Boca. Uno de sus obras, El fulgor argentino, fue vista por 200.000 personas.
Fuerzabruta
Fundado hace diez años por Diqui James, actualmente tiene dos espectáculos en cartel (tour en China y en Nueva York) mientras prepara su presentación en Cosquín Rock. Es el único grupo local de escala mundial en lo que se refiere a grandes espectáculos en vivo.
Stravaganza
Con apenas tres años de vida, el grupo de Flavio Mendoza rompió el récord de asistencia en lo que hace al teatro de verano. En estos momentos, tienen tres obras en cartel en Mar del Plata, Buenos Aires y Carlos Paz. Un sábado llegan a convocar a 5800 espectadores.
1
2El rating de Bendita vs BTV: a poco más de un mes de iniciada la contienda, los números dan un claro vencedor
3Tini Stoessel habló de las causas de su pelea con Emilia Mernes: “No tiene que ver con un embarazo que perdí”
4Juan Darthés habría iniciado una nueva vida en Brasil como pastor evangélico: su encuentro con Agostina Páez



