
En sus 63 años de trayectoria hizo de todo: periodismo gráfico, locución, animación, escribió libros y hasta dibujó tiras humorísticas; en un largo diálogo con LA NACION recorrió su vida, el presente y el futuro de su oficio, sin eludir ninguna controversia
Julio Lagos lleva 63 de sus 79 años en plena actividad. Con voz calma y segura, apoyado en una memoria extraordinaria, transforma el caudaloso torrente de su extensa vida profesional en un manso río de recuerdos que incluye paradas en todos los medios imaginables: los medios gráficos, la televisión, la radio (sobre todo), los libros y las nuevas tecnologías. Hasta llegó a publicar tiras cómicas que él mismo dibujaba y escribía en las páginas de la mítica revista Tía Vicenta. Este hombre que parece haber estado en todas partes dice que la corriente que lo lleva todavía no tiene un destino final y que el mejor programa de su carrera es el que lo está esperando más adelante en el camino.
