Concluyen las elecciones parlamentarias de Rusia; se prevé que el Kremlin afiance su dominio

Las urnas cerraron el domingo por la noche en las primeras elecciones parlamentarias de Rusia durante la guerra contra Ucrania, prácticamente desprovistas de oposición a las políticas del presidente Vladimir Putin y en las que es casi seguro que el Kremlin afiance su dominio.
El último día de los comicios de tres jornadas coincidió con el lanzamiento nocturno de más de 1.000 drones por parte de las fuerzas ucranianas contra Rusia, incluidos cientos dirigidos hacia Moscú. La Comisión Electoral Central informó que la participación al cierre de las urnas se situó en 56,66%.
La votación comenzó el viernes para 111 millones de electores habilitados, e incluyó a residentes de cuatro regiones ucranianas que Moscú se anexionó ilegalmente después de iniciada la guerra —pero que aún no controla por completo—, así como a los de Crimea, la península del mar Negro que el Kremlin capturó en 2014.
Las autoridades en Kiev denunciaron que la votación en las zonas controladas por Rusia era ilegal, e instaron a gobiernos extranjeros a no reconocer el resultado. El viernes, la Unión Europea calificó la acción como una “flagrante violación del derecho internacional”.
Mientras cerraban las urnas en Rusia y en las zonas de Ucrania bajo control ruso, la votación continuaba en embajadas y consulados en husos horarios más al oeste, incluidos los de EE.UU.
Se prevé que el Kremlin mantenga el control
El Kremlin quiere que las elecciones parlamentarias —las primeras desde que invadió Ucrania en 2022— exhiban apoyo popular a la guerra y legitimen su actuación. Ha procurado evitar riesgos políticos sofocando cualquier disidencia.
Una enorme campaña de medios estatales y el férreo control del proceso electoral, en ausencia de una oposición auténtica, prácticamente garantizan que el gobierno ruso mantendrá un control estricto de la política en medio del aumento de los costos económicos y de los crecientes ataques ucranianos con drones en el interior del país.
Los votantes emitieron dos papeletas separadas: una mitad de los 450 escaños de la Duma (el Parlamento) se cubre mediante la elección de partidos políticos que figuran en la boleta, mientras que la otra mitad se disputa en distritos uninominales, donde los electores eligen a candidatos individuales.
Se tiene previsto el anuncio de resultados preliminares a las pocas horas de que concluya la votación en el oeste del país.
Se prevé ampliamente que el principal partido del Kremlin, Rusia Unida, conserve su control abrumador de la cámara baja, la Duma Estatal. Asimismo, se espera que conserven su representación varios partidos menores de la llamada “oposición sistémica”, que votan en consonancia con las posturas de Putin en todas las cuestiones clave.
La oposición es marginada mientras observadores reportan irregularidades
El partido liberal Yábloko, la única entidad política registrada que se atrevió a criticar públicamente la guerra, fue retirado de la boleta el mes pasado por la Corte Suprema y sólo cuenta con unas pocas decenas de candidatos en las contiendas de distrito uninominal. Además, algunos políticos antibélicos fueron encarcelados o se vieron obligados a huir al extranjero antes de la campaña.
Yábloko y el Partido Comunista —que ha criticado algunos aspectos de la política gubernamental, pero ha evitado cuidadosamente emitir cualquier crítica a Putin— señalaron que a muchos de sus observadores se les negó el acceso a las casillas electorales.
Rusia no invitó a observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, y el Ministerio de Exteriores ruso acusó al organismo de aplicar “dobles raseros” por sus críticas a Moscú. El presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Pere Joan Pons, dijo que la decisión incumplía los compromisos del país como Estado miembro de la organización.
Yábloko informó que uno de sus observadores perdió el conocimiento mientras la policía lo detenía el sábado en un centro de votación de San Petersburgo, después de que funcionarios lo acusaran de intentar “perturbar las elecciones” y llamaran a la policía.
Los partidos reportaron irregularidades, entre ellas la apertura de urnas selladas, la falta de resguardo nocturno de las puertas de los centros de votación y la negativa a emitir boletas en papel. No fue posible verificar de manera independiente esas denuncias.
En un centro de votación en la parte de la región de Donetsk que Rusia controla, los votantes depositaban sus papeletas en una urna mientras un soldado ruso armado permanecía cerca y observaba.
Problemas con el voto electrónico en Moscú
Ella Pamfilova, jefa de la Comisión Electoral Central de Rusia, manifestó el domingo que el sistema de votación electrónica en Moscú fue blanco de ciberataques. Culpó a uno de los “partidos sistémicos” —es decir, uno de los que participan en la votación—, sin precisar cuál.
SotaVision, un medio independiente ruso, reportó el domingo que los votantes estaban reportando fallas en los sistemas de registro electrónico en casillas electorales de todo Moscú. Según dijo el medio en Telegram, no se entregaban boletas en papel y, en su lugar, se le pedía a la gente votar mediante una terminal electrónica.
Leonid Vólkov, estrecho colaborador del fallecido líder opositor ruso Alexei Navalny, planteó que la supuesta falla del sistema utilizado para emitir papeletas en papel en la capital rusa podría haber sido deliberada, con el objetivo de empujar a los votantes hacia el voto electrónico.
“¡Exijan una boleta en papel!”, escribió el domingo en la red social X.
Se formaron filas afuera de las casillas, ya que muchos votantes se negaron a sufragar electrónicamente.
Tras instar a sus simpatizantes a anular las boletas de lista de partido, el líder de Yábloko, Nikolai Rybakov, emitió su voto el domingo en San Petersburgo en una papeleta que llevaba inscripciones en verde brillante con los mensajes “Por la libertad”, “Por la paz” y “Yábloko”.
La oposición rusa en el extranjero realiza protestas
La oposición rusa exiliada, incluida la viuda de Alexei Navalny, Yulia Navalnaya, exhortó a los rusos opuestos a la guerra a votar el domingo al mediodía.
Miles de rusos que viven en Armenia participaron en la votación, haciendo fila afuera de la embajada rusa en la capital, Ereván. Algunos se sumaron a la manifestación antibélica “Mediodía por una Rusia pacífica”, sosteniendo carteles contra la guerra y contra Putin.
El periodista Mark Podberezin dijo que miembros de la comisión electoral en Ereván hicieron comentarios que se sintieron como una “abierta intimidación”. Dijo haber escuchado frases “del tipo: ‘Tarde o temprano tendrás que volver a Rusia; tenlo en cuenta’”.
Lidiya Klimenko comentó que no creía que su voto tuviera un impacto real. Lo más útil, sostuvo, era “ver a otras personas que también están en contra de la guerra, estar juntas en una causa compartida”.
En Alemania, los votantes emitieron sus boletas en la embajada rusa en Berlín. Andrei Pivovarov, disidente y exjefe del grupo Rusia Abierta, pronunció un discurso en una protesta reunida frente al edificio.
Ucrania lanza más de 1.000 drones contra Rusia
El último día de los comicios transcurrió en el contexto de una gran oleada de ataques ucranianos. El Ministerio de Defensa ruso informó el domingo que sus fuerzas derribaron un total de 1.110 drones ucranianos en toda Rusia, así como sobre Crimea y el mar Negro.
Dos personas murieron y 20 resultaron heridas en el área metropolitana de Moscú, indicó el gobernador local Andrei Vorobyov.
Las elecciones se llevan a cabo después de un verano de ataques ucranianos con drones de largo alcance contra refinerías de petróleo, los cuales desencadenaron una crisis generalizada de combustible. También fueron atacados almacenes de los minoristas en línea Wildberries y Ozon. Esas ofensivas han agravado los problemas económicos y han hecho que millones de personas en Rusia sientan los efectos de la guerra.
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AFP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.
